El Comercio

El Market Way cierra con 7.000 visitas, pero con escasa «alegría en el gasto»

Aspecto que presentaba en la tarde de ayer el Pabellón de Exposiciones de La Magdalena.
Aspecto que presentaba en la tarde de ayer el Pabellón de Exposiciones de La Magdalena. / MARIETA
  • La Cámara destaca el éxito de la programación de actividades infantiles como base para futuras ediciones del certamen

El 'Market Way', evento organizado por la Cámara de Comercio de Avilés, clausuró ayer la actividad con una intensa segunda jornada en la que la asistencia se animó hasta cerrar el fin de semana en cerca de 7.000 visitantes finales. El boca a boca y el mal tiempo propiciaron la llegada de curiosos, que aprovecharon la tarde para pasear entre la variedad de expositores. «Hoy (por ayer) ha sido un día muy bueno y ha servido para compensar el sábado, que sin ser flojo tampoco se firmaron cifras espectaculares», comentaba ayer Heriberto Menéndez, coordinador de la entidad organizadora.

El responsable dedicó esta última jornada a recabar las impresiones de los distintos vendedores para poder tener una visión general del impacto de 'Market Way'. «Tengo opiniones muy variadas, desde los que me han dicho que han ganado más de lo esperado hasta quienes me han expresado un poco de decepción porque no han vendido tanto como tenían previsto», explicaba Menéndez a la vez que añadía que «es lo típico de todas las ferias y siempre estás expuesto a algún mal resultado, pero estamos contentos con la valoración global porque además hemos sido capaces de ofrecer mucha variedad de puestos, productos y actividades».

Precisamente el programa de actividades es el gran éxito de esta edición del 'Market Way', cita que ya realizó un simulacro el año pasado con una recepción más floja. «Los feriantes y los propios organizadores estamos sorprendidos por la gran acogida de las distintas actividades propuestas, que marcaban el principal rasgo distintivo respecto al año pasado», señalaba el coordinador. Entre ellas, las infantiles fueron sin duda el gran reclamo. «Los talleres, que exigían inscripción previa, se llenaron al completo, podríamos haberlos doblado en número e igualmente se habrían agotado las plazas», apuntó.

Entre los asistentes, los organizadores también localizaron a personas provenientes de Gijón, Oviedo y Langreo para participar exclusivamente en los talleres infantiles, lo que constituye «una pista muy representativa de cara a la planificación del año que viene», en palabras de un evocador Menéndez. La cita parece, por tanto, consolidada de cara al 2017 gracias especialmente al éxito entre el público familiar.

No obstante, el claro objetivo para próximas ediciones y, a corto plazo, para la inminente campaña navideña es el de intentar animar a unos compradores que aún se muestran reacios a desembolsar grandes cantidades de dinero. «Este fin de semana hemos observado que no hay precisamente una alegría de gasto, pero por lo menos la atención y el interés está ahí», destacó como conclusión Menéndez.