El Comercio

Jornadas sobre patrimonio local para divertirse y aprender

Los responsables presentaron ayer el proyecto.
Los responsables presentaron ayer el proyecto. / MARIETA
  • El proyecto PAMUA busca formar a los escolares avilesinos a la par que «explotar la parte lúdica de la Historia»

El proyecto didáctico 'PAMUA: nuevos investigadores' llega a los centros escolares avilesinos con un claro objetivo: destruir la idea de que la Historia es aburrida. Las actividades, dirigidas al alumnado de cuarto de Primaria, se centrarán en el análisis del patrimonio histórico de la ciudad y, por tanto, han sido diseñadas por dos profesionales de este ámbito, la historiadora del arte Cristina Heredia y el arqueólogo Nicolás Alonso, que ayer presentaron su propuesta en el Ayuntamiento.

«Es una iniciativa muy singular, pero a la vez muy acorde con la idea de ciudad educativa de Avilés, que siempre busca ofrecer sus instalaciones para conformar espacios de aprendizaje alternativos a las escuelas», destacaba Yolanda Alonso, concejala de Educación. Precisamente PAMUA está impulsado desde el Servicio de Educación del Consistorio, desde donde pretende llegar al mayor número de centros posibles. «No es una actividad obligatoria, pero estoy segura de que será un éxito porque, además de formar al alumnado, también representa un proceso de aprendizaje para los docentes», explicó la edil.

La próxima semana se llevará a cabo la primera parte de PAMUA, sesión dirigida exclusivamente a los profesores participantes. «Les facilitaremos herramientas lúdico-pedagógicas para que puedan continuar la labor en las aulas y no se limite simplemente a una actividad tipo excursión», comentaba Nicolás Alonso, quien aseguró que el proyecto «nace con voluntad de continuidad en el futuro». Por su parte, Cristina Heredia insistió en la concepción integral de una idea «en la que se implican a partes iguales las instituciones, la comunidad escolar y los historiadores profesionales».

Con todos estos ingredientes, PAMUA promete llegar a los más pequeños sin forzar el aspecto didáctico. «La parte lúdica pretende contrarrestar la creencia popular de que la Historia es algo aburrido, los escolares percibirán que son investigadores por un día y no que están asistiendo a una clase más», apuntaba el arqueólogo. La meta final de todas estas innovadoras propuestas educativas es formar ciudadanos sensibilizados con el arte, tal y como sugería el profesional cuando hablaba de que «la educación en patrimonio desde la infancia sirve para inculcar el respeto hacia la cultura y a la vez ayuda a estimular la sensibilidad crítica ya en edades tempranas». Además, esta iniciativa recuperará una parte del temario a menudo olvidada o relegada a finales de curso como es la historia asturiana y, en concreto, la referente al patrimonio local. Las citas concretas con los escolares se anunciarán en las próximas semanas.