El Comercio

Elena García Becerril, a la izquierda, accede ayer a la finca.
Elena García Becerril, a la izquierda, accede ayer a la finca. / MARIETA

La junta de Cartera de Inversiones Melca aprueba las cuentas de 2015

  • José Luis García Arias, el fundador del Grupo, abandona la reunión al no estar conforme con su representación y anuncia que la impugnará

La junta de accionistas de Cartera de Inversiones Melca S. L. 'En liquidación' aprobó ayer las cuentas de 2015 y reiteró su determinación de «hacer todo lo posible» para que las empresas integradas en el grupo «no pierdan su valor», al tiempo que la matriz continúa en su proceso de liquidación. La decisión se adoptó con el visto bueno de los actuales gestores, Isabel Becerril, esposa del fundador del grupo, José Luis García Arias, y de dos de sus hijos, Elena y Daniel García, que ejerce como liquidador de Cartera de Inversiones Melca 'En liquidación', no de las empresas integradas en el grupo, dado que ninguna de ellas se encuentra actualmente inmersa en tal proceso.

Los tres controlan la sociedad tras revocar en una junta de accionistas celebrada el pasado mes de julio de todas sus atribuciones a García Arias, hasta entonces administrador general, y a su otro hijo, Miguel, que se mantiene fiel a su progenitor. Sus representantes legales abandonaron ayer la sala en la que se celebró la junta apenas cinco minutos después de la hora señalada para su inicio, al entender que su grado de representación no se correspondía con su porcentaje de participaciones en la sociedad. «No está bien definido», aseguraron.

La junta siguió su curso. «Ellos no estaban conformes con la participación del matrimonio y tras mostrar sus discrepancias se marcharon. La junta, que ya había sido constituida, siguió su curso con normalidad y las cuentas de 2015, salieron adelante», manifestó un portavoz de los actuales gestores.

José Luis García Arias anunció posteriormente que impugnará tanto la junta, «por no cumplir las normas de liquidación», como las cuentas, «por ilegales. El fundador del grupo señaló que «parece que el presidente de la junta era el abogado» y su hija Elena «la secretaria, mientras que curiosamente el liquidador no tenía ningún cargo más allá que el de simple vocal».

En cuanto a la composición de la junta, «no representaba un tercio de la sociedad, el mínimo que exige la ley, con lo cual no podía ni reunirse, ni nombrar a nadie ni aprobar nada». García Arias sostiene que tanto Elena como Daniel «pretenden apropiarse de los derechos de voto del 66,57% propiedad de la sociedad de gananciales» que forma el matrimonio, sociedad que «está a la espera de que se liquide en el proceso de divorcio», actualmente en curso, y que por tanto «sigue viva. En estos casos la ley dice que ha de nombrarse un único representante para ejercer los derechos de voto», añadió. Por contra, los actuales gestores le reprochan que «discrepe ahora de una participación que ha admitido siempre. Isabel, Elena y Daniel suponen casi un 54% de la sociedad».

En cuanto a las cuentas, García Arias sostiene que «las presentadas por el liquidador a aprobación de la junta no se corresponden con una empresa en liquidación. Vulneran el deber que le corresponde, que no es otro que liquidar». También esgrime que, a su juicio, la junta «pretende ratificar unos acuerdos que están impugnados y pendientes de resolución judicial. El suceso de hoy (por ayer) es una muestra más de la huida hacia adelante en la que se encuentran inmersos el liquidador y su 'equipo'», concluyó José Luis García Arias.

Mientras, los actuales gestores defienden la «absoluta legalidad» de la junta y de sus decisiones al tiempo que inciden en que las cuentas de 2015 no fueron aprobadas en una junta anterior, a la postre suspendida en su día, porque el anterior administrador -García Arias- «no había preparado las cuentas, como era su deber». El fundador del Grupo Melca rebate que las cuentas que se aprobaron ayer «no están actualizadas a la realidad de la empresa, que está en liquidación, no en funcionamiento».