El Comercio

Abierto un expediente de expulsión a los polizones que llegaron a Saint-Gobain

Camiones góndola que utiliza Saint-Gobain para el transporte de su mercandía, ayer en la planta avilesina.
Camiones góndola que utiliza Saint-Gobain para el transporte de su mercandía, ayer en la planta avilesina. / MARIETA
  • Se encuentran en libertad a la espera de que se tramite un proceso al que pueden presentar alegaciones

Los cuatro polizones kurdos que el lunes fueron descubiertos en el interior de un camión que descargaba material en la planta avilesina de Saint-Gobain han podido prestar declaración y se encuentran a la espera de recibir el expediente de extranjería que tramita en estos momentos la Policía Nacional y que desembocaría en la expulsión del país salvo que soliciten asilo político, en cuyo caso se estudiaría la situación de las dos mujeres, el hombre y el menor que han llegado hasta Avilés.

En principio, se encuentran tutelados por la ONG ACCEM, especializada en el asesoramiento a inmigrantes y refugiados y a quien la Policía Nacional suele derivar la atención de estas personas. Javier Mahía, presidente regional de la ONG, confirmó ayer a este periódico que los cuatro inmigrantes habían pernoctado en el albergue municipal de Avilés, sin ofrecer más detalles.

Si durmieron en este centro fue solo la primera noche, porque ayer sus gestores aseguraron que no se encontraban allí. Los servicios sociales de Avilés tampoco tenían noticia sobre su paradero. Ellos no han sido informados -no hay obligación alguna de hacerlo- ni se les ha pedido información o ayuda.

Lo cierto es que cuatro días después de que estos inmigrantes llegaran a Avilés, hay pocos datos claros sobre este suceso desvelado por LA VOZ DE AVILÉS y sobre el paradero de estas personas.

En el momento en el que concluya la tramitación del expediente de expulsión, se les trasladará y podrán presentar alegaciones. La Policía Nacional contactará entonces con ACCEM para llegar hasta unas personas que se encuentran en libertad. Fuentes conocedoras de este tipo de protocolos justifican la falta de transparencia de cuerpos oficiales y organismos colaboradores para no interferir en la investigación paralela que se lleva a cabo. La policía no solo tramita este expediente sino que investiga si detrás de cada caso se esconde algo más. Es decir, podría ser, además de cuatro polizones iraquíes kurdos, víctimas de una red de trata de seres humanos. Normalmente, las declaraciones de los inmigrantes en sede policial no suelen ser reveladoras. «De hecho puede que ni siquiera el destino final fuera Avilés», apuntan. Y esa hipótesis es la que cobra más fuerza en este caso.

Según ha podido saber este periódico, ahora se cree que los inmigrantes montaron en el camión góndola, que cubría el trayecto entre París y Avilés, en Bilbao, donde realizó una parada. Tal vez creyendo que el vehículo accedería al ferry hasta Reino Unido. Solo era una parada, pero se cree que la información manejada por los inmigrantes era errónea y su intención era llegar al norte de Europa, y no al norte de España, escondidos en el camión. El hecho de que optaran por una ruta más larga y fatigosa hacia su destino final estando en París se explicaría por la férrea vigilancia policial en el Canal de la Mancha, el que separa la Europa continental de Reino Unido y los países nórdicos, por donde intentan cruzar miles de inmigrantes y donde hasta hace poco tiempo permanecían acampados en el paso de Calais.

Iraníes, en busca y captura

Este caso recuerda, aunque con notables diferencias, al de los iraníes que el pasado mes de marzo fueron interceptados en el Aeropuerto con pasaportes falsos. El juzgado de guardia decretó su libertad con cargos y los emplazó a declarar el siguiente día laborable en sede judicial. Durmieron también en el albergue municipal y no comparecieron, por lo que pesa sobre ellos una orden de búsqueda y captura dictada por el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción Número 2 de Avilés.

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