El Comercio

Los afectados ven positivala declaración aprobada porunanimidad en la Junta

  • «Por fin tendremos un informe definitivo en el que se reconoce que hubo un accidente», aseguran

Los afectados por la intoxicación de mercurio en AZSA ven positiva la proposición no de ley, impulsada por Izquierda Unida y aprobada por unanimidad este miércoles en el Principado, para reclamar el informe definitivo sobre el accidente tanto del Instituto de Prevención de Riesgos Laborales del Principado como de la Consejería de Sanidad. Esperan que, al contrario de lo que sucedió con la iniciativa acordada en el Parlamento nacional, la de Asturias tenga resultados efectivos que redunden en su beneficio.

Uno de los que ven más inmediato es que se eleve a definitivo el informe elaborado en su día sobre el accidente y que se basó, entre otras cosas, en las investigaciones llevadas a cabo por el inspector de trabajo, Alberto Paramio. En él concluye que debido a una serie de negligencias en relación a prevención, se produce esta intoxicación a causa de la presencia de mercurio en los tubos del intercambiador que los trabajadores cortaron utilizando radiales y sopletes, hecho que produjo un aumento de la temperatura lo que provocó la evaporación de los restos de mercurio que cubrían las paredes de los tubos. Como consecuencia de ello se imponía una multa a las dos empresas implicadas, la subcontrata IMSA y AZSA, que todavía no ha sido abonada porque sigue abierta la vía judicial.

«Además de que las empresas abonen las multas, también tendremos por fin un informe definitivo en el que se reconocerá que se produjo un accidente laboral y que suponemos que tendrá un peso importante sobre las resoluciones posteriores que se adopten en relación a nuestra salud», afirmó el presidente de la Asociación de Intoxicados por Mercurio, Francisco Gallardo.

Ven también positivo los acuerdos adoptados en cuanto a la investigación médica. La proposición no de ley establece la obligación de crear un mecanismo de colaboración entre el Instituto de Prevención con la Universidad, el Instituto Nacional de Silicosis y otras administraciones e instituciones «para la prevención, investigación y rehabilitación de los trabajadores afectados por la intoxicación de mercurio».

Entiende Gallardo que ello puede contribuir a que puedan encontrar así algún tipo de subvención que les permita sufragar parte del coste de la investigación que hasta ahora afrontan los propios afectados con la Universidad de Oviedo. Y todo ello unido para que «por fin se nos reconozca una incapacidad laboral por accidente en el trabajo que es la verdad de lo que ha sucedido».