El Comercio

Chema Vargas, en una imagen de archivo.
Chema Vargas, en una imagen de archivo. / LVA

«La esencia de Los Secretos es pura, no corresponde a ninguna época»

  • Chema Vargas , Músico, compositor y director de la película 'Los Secretos'

  • La mítica banda ofrece mañana viernes un concierto en el Palacio Valdés en el que se se grabarán los últimos planos del documental

El mítico grupo Los Secretos actúa mañana viernes (20.30 horas) en el teatro Palacio Valdés, un concierto acústico para el que ya se han agotado las localidades en el que además se grabarán los últimos planos de un largometraje que recoge la trayectoria de la banda y por añadidura de la música española de las últimas décadas. Su director es el músico, compositor y realizador jienense Chema Vargas.

¿Cómo surgió la idea?

Creo que ya iba siendo hora. Un documental sobre Los Secretos implica hacer un poco de historia de la música española de principios de los ochenta, de su influencia en la vida de varias generaciones y del auge y caía de la propia música española.

¿Tan sombrío ve el panorama musical?

Está claro que la venta de discos dista mucho de la de entonces, y en televisión no se ve ni un solo programa musical de verdad. La riqueza musical que disfrutamos en aquellos años ni siquiera se puede comparar con el panorama actual. La música está abandonada, como la cultura en general.

En aquellos años surgían nuevos grupos casi a diario.

Se daba posibilidad a todos los géneros, desde el rock más duro hasta la melódica, y ahora el circuito está muy restringido. Solo se oye un tipo de música, el que te ponen. La película también intenta reflejar que hubo un momento en el que la música era lo mejor de este país.

¿Va a ser un largometraje?

Unas dos horas, y meter tijera para comprimir cuarenta años de música en tan poco espacio va a resultar complicado.

¿Sigue un orden cronológico?

La idea de partida es una metáfora, reflejar una carrera musical a través del recorrido de un grupo desde antes hasta después de un concierto. De forma paralela también hay una historia que sí lleva un orden cronológico. Romperlo sería traicionar el orden en el que sucedieron los acontecimientos.

¿Además de Los Secretos, a quién vamos a ver?

A gente como Sabina, David Summers y a mucha más. De todas formas la selección se basa más en lo que dicen que en quién lo dice.

¿Qué tienen Los Secretos para seguir llenando salas?

Lo más valioso que se puede tener, una tremenda honestidad. Jamás se han vendido a ninguna moda o corriente, simplemente han dejado fluir el talento que el universo les ha regalado y en eso siguen, tocando mejor cada día. Lo que les mantiene tan vivos es que su esencia es pura, no corresponde a ninguna época. Hacen música que se podía oír hace treinta años y que podrá seguir oyéndose dentro de otros treinta. Y eso solo se consigue con honestidad.

¿Qué planos se van a rodar en Avilés?

Un poco el clímax de la película, el momento en que ese grupo que ya conocemos vuelve a salir al ruedo.

¿Por qué ha escogido Avilés?

Gracias a la amistad que mantengo con gente de allí tuve la suerte de conocer el Palacio Valdés, y me encantó. Tiene algo especial, una magia que no se puede explicar con palabras.

Ha actuado al menos dos veces en Avilés como músico.

La última precisamente con Santi Fernández y Jesús Redondo, baterista y teclados de Los Secretos. Formamos un grupo al que llamamos Primos de riesgo más que nada para reunirnos y seguir disfrutando de los temas, tanto propios como de otros grupos.

¿Echa de menos los escenarios?

Sí. Lo que pasa es que en este país todo se ha puesto cuesta arriba. Hemos pasado de que el público fuese a ver los conciertos a que la gente salga de una sala porque suena una guitarra. Ahora me siento más cómodo detrás, en la composición.

Justin Bieber llena estadios.

El fenómeno fan se concentra en un tipo muy escueto de música. Antes había heavys, mods, punkys y otras tribus urbanas, y ahora o vistes, piensas y sigues unas pautas muy concretas o estás fuera de onda. No hay opciones, y eso es peligroso.

¿Cree posible recuperar ese espíritu de los ochenta?

A muchos nos gustaría, y con este documental también pretendemos hacer ver a la gente que hay más opciones, que se puede aprender a elegir, a cuestionar lo que parece que no tiene cuestión, como hicimos varias generaciones de aquella época. Aprendimos a ser nosotros mismos a través de la música, cosa que hoy no sucede. Todo está demasiado marcado. Si con esta película ayudamos a conseguir que la juventud se plantease la vida de otra manera, más alejada de las redes sociales y más cercana a la calle, dormiría muy feliz.

¿Dónde vamos a poder verla?

Está pensada para el cine. Como los documentales sobre música están de moda el circuito comercial se muestra receptivo, así que a primeros de año esperamos llegar a las salas aunque sea por un corto espacio de tiempo. Luego habrá que pensar en otro formato.