El Comercio

El Ayuntamiento estudia introducir el pago con móvil en la zona azul

En Gijón ya se puede pagar con el móvil desde hace tiempo.
En Gijón ya se puede pagar con el móvil desde hace tiempo. / DANI MORA
  • El gobierno local y la empresa concesionaria abordan la creación de un abono anual para residentes que tendrían distintivo virtual

El Ayuntamiento y Dornier, la empresa concesionaria de la gestión de los aparcamientos regulados en superficie o zona azul, abordan en la actualidad la negociación para introducir a lo largo del próximo año diferentes mejoras en el servicio. La más llamativa es la incorporación del pago a través de una aplicación de telefonía móvil, que ya se encuentra disponible en la mayor parte de las ciudades españoles y que, tanto en Gijón como en Oviedo, ha logrado una importante aceptación por los usuarios.

De igual manera, se estudian otros cambios para grupos específicos, especialmente los residentes. Así, se les facilitaría un distintivo virtual de manera que no necesitarían ningún tipo de pegatina en su vehículo. Las máquinas de los controladores los identificarían una vez que los usuarios se registrasen en una plataforma virtual. También se introduciría el pago anual, una demanda presentada por diferentes residentes, para evitar el engorro de la renovación diaria que existe en la actualidad.

El mayor problema para la incorporación de estas novedades es el aspecto económico. Técnicamente no suponen ningún obstáculo y, por ejemplo, en el anterior mandato, Dornier tanteó la posibilidad de incorporar el pago a través del teléfono móvil sin lograrlo.

El equipo de gobierno socialista defiende que la puesta en marcha de estas medidas no suponga un gasto económico para el Ayuntamiento ni un aumento de las tarifas de los usuarios. De esta manera se respetarán los criterios que el PSOE ha venido defendiendo desde la creación de la zona azul.

De ahí que la única vía posible sea introducir modificaciones en el contrato que se estudian en la actualidad, sin que, hasta el momento, haya trascendido en qué línea: incremento de su duración o una reducción del canon que la empresa abona al Ayuntamiento.

De esta manera, Dornier dispondría de los recursos necesarios para adquirir los nuevos equipos sin romper el equilibrio financiero de la concesión.

Proceso complejo

Con todo, la incorporación de estas novedades no es un proceso sencillo. Una vez que el gobierno alcance un acuerdo con la concesionaria, deberá informar a la oposición municipal ya que, por ley, cualquier modificación de un contrato municipal debe ser aprobada por el pleno para entrar en vigor, además de contar con los diferentes informes de los técnicos municipales.

Una vez que cuente con el visto bueno del pleno, será el momento en que la empresa pueda aplicarlas. Aunque no se quieren fijar fechas ni plazos, la idea es que en los primeros meses de 2017 se incorporen las novedades.

De todos modos, la preocupación del gobierno no es el plazo, sino la forma de introducir las mejoras sin generar coste a las arcas municipales ni incrementar las tarifas del servicio.

De momento, en este proceso no está previsto cambios en el diseño de la zona azul. Tanto en el número de plazas reguladas ni en el cambio de las diferentes zonificaciones.

Aunque a lo largo de la historia del contrato ya se han introducido algunas modificaciones en este sentido, la complejidad de los cambios concede poco margen a la maniobra. El número de plazas reguladas aporta los ingresos a la empresa y cualquier modificación debe mantener el margen de ingresos de la concesionaria.

Además, su repercusión es diferente en función de su categoría (residente, larga estancia o corta estancia) cualquier cambio puede afectar al conjunto del sistema por lo que son cuestiones que se miran con suma precaución por ambas partes.