El Comercio

Rajan las ruedas a más de setenta coches aparcados en varias calles de Avilés

Esta grúa realizó una decena de viajes a lo largo de la mañana para trasladar los vehículos a varios talleres de la comarca.
Esta grúa realizó una decena de viajes a lo largo de la mañana para trasladar los vehículos a varios talleres de la comarca. / JOSE PRIETO
  • Los vecinos estudian presentar una denuncia colectiva después de que los turismos amanecieran hasta con cuatro neumáticos pinchados

Los telefonillos de los portales del barrio de La Texera echaron humo ayer por la mañana después de que algunos vecinos advirtieran que más de setenta coches habían amanecido con las ruedas pinchadas. La noticia corrió como la pólvora por el barrio y rápidamente se movilizó a la grúa para trasladar gran parte de los coches afectados a lo talleres. Aunque la Policía Local de Avilés fue la primera en trasladarse al barrio, es la Nacional quien se encargará ahora de las investigaciones y de tramitar las denuncias de los afectados al tratarse de daños intencionados.

Se desconoce la cifra concreta de coches afectados, ya que los propietarios fueron enterándose de los daños de manera escalonada según fue pasando la mañana. Además, la Policía Nacional no cuenta con un registro de daños, ya que primero es necesario presentar una denuncia y no todos los afectados las han tramitado. A mediodía de ayer eran nueve los vecinos que habían interpuesto denuncias. Al tratarse de un gran número de turismos con daños, los vecinos explicaban que lo más probable es que se tramite una denuncia conjunta.

«Yo no soy de aquí, estoy de paso porque vengo de visita. Ayer dejamos el coche aparcado sobre las dos de la madrugada y no vimos nada raro. Hoy me han avisado los vecinos de lo que había pasado, yo no conozco a mucha gente, pero sí que he escuchado que se intentará poner una denuncia colectiva para no tener que ir todos a comisaría», explicó Julia Álvarez, cuyo coche, estacionado en la calle La Amistad, amaneció con la rueda delantera derecha rajada.

Desde primera hora de la mañana el servicio de grúa se encargó de trasladar los vehículos dañados a los talleres de la comarca para ser reparados, ya que en muchos casos tenían hasta las cuatro ruedas pinchadas. «Suelo aparcar delante de casa, pero esta noche no tenía sitio y lo dejé en la calle El Bosque. Cuando sonó el telefonillo esta mañana fue cuando me enteré de lo que había pasado. A mi me rajaron las tres ruedas, pero al coche de al lado fueron las cuatro», apunta uno de los afectados mientras esperaba la llegada de la grúa tras haber dado parte al seguro.

La calle La Amistad fue la que más vehículos dañados registró, aunque las vías cercanas como El Bosque, Fruela o Reconquista también sufrieron los actos vandálicos. «Nadie vio ni oyó nada, pero esto no puede ser acto de una sola persona, tuvo que ser un grupito. A mi no me vale que ahora digan que son cuatro chavales que no saben lo que hacen, para hacer esto hay que tener muy mala leche. Ya no se tiene ni educación ni respeto por nada ni nadie», lamentó Antonio Villabrille, uno de los propietarios de la sidrería La Bodeguina, ubicada en la calle El Bosque.

Aunque en un primer momento parecía que se trataba de simples pinchazos, tras examinar las ruedas se determinó que éstas habían sido rajadas, en su mayoría por el lateral. Así lo confirmaron también los responsables de los talleres a los que la grúa llevó los vehículos. «En su mayoría las ruedas estaban rajadas por un lateral por lo que no pudimos arreglar el pinchazo», explicaban en Norauto, ubicado en Parque Astur. Algo similar sucedió en Feu Vert, en El Corte Inglés, «todos los coches que nos trajeron a nosotros coincidía que estaban rajados. Alguno llegó con una sola rueda dañada, pero los que traían dos eran las del mismo lado», apuntaron.

Los propios vecinos comentaban ayer por la mañana que «parecía que se pasearon por la calle y según pasaban iban rajando las ruedas. En las calles interiores y con menos circulación fue donde se cebaron y pincharon las cuatro ruedas». Algunos de los afectados, los que tan sólo tenían un neumático rajado, optaron por cambiarlo ellos mismos por el de repuesto y no esperar por la rueda o el traslado del coche al taller.

«El procedimiento en estos casos es sencillo, nosotros investigamos lo sucedido a raíz de las denuncias presentadas por los dueños de los vehículos. Ellos deben interponer las denuncias en comisaría para que nosotros podamos continuar con el trabajo», explicaron a este periódico desde la Policía Nacional. Un procedimiento conocido por los vecinos, aunque muchos ya anunciaban que no llamarían a la Policía. «Viendo como está la calle no hace falta que llamemos todos, saben de sobra lo que pasó. Ahora es más sencillo tramitar la denuncia con el seguro y que nos arreglen las ruedas y pasar página», explicaba uno de los afectados, con reticencias a dar su nombre «por miedo a que puedan identificarnos y volver a hacer algo peor, que nunca se sabe».

Los actos vandálicos de ayer fueron el tema de conversación en todos los portales y bares del barrio durante toda la mañana, aunque también había quien apuntaba a que «cada cierto tiempo les da por algo diferente. Hace meses era robar coches para quemarlos, en otro momento vinieron y rompieron los retrovisores. Ahora nos toca aguantar que nos dejen sin ruedas, esto no se puede consentir», recalcaba Antonio Villabrille.

Aunque han sufrido otro tipo de desperfectos anteriormente los vecinos coincidieron en asegurar que «esto no había pasado nunca. Que vengan y vayan a por todo lo que encuentran, puede que dañaran algunos coches, pero algo puntual. Esto ha tenido que ser ideado y hecho por varias personas, a una sola no le hubiera dado tiempo a dañar a tantos vehículos».