El Comercio

La dirección de Ciudadanos califica las dimisiones en Avilés de «decisiones personales»

  • «Madrid apoya la actividad de Carmen Soberón», aseguran en Asturias sobre las quejas remitidas desde la agrupación local contra la concejala

La dirección regional de Ciudadanos restó ayer importancia a la dimisión de cuatro de los cinco miembros de la ejecutiva local del partido, atribuyéndola a «una decisión personal». La marcha de la coordinadora, Sonia Arbesuk, y de otros tres integrantes de la dirección de Ciudadanos en Avilés se conoció el pasado sábado, cuando denunciaron en un comunicado la actitud de la concejala Carmen Soberón, recriminando su falta de trabajo y dedicación, algo que en su día ya había hecho el concejal Juan Cuesta, expulsado por ello.

Ayer, la dirección regional respaldaba a Carmen Pérez Soberón, reduciendo las dimisiones a «decisiones personales». También se lanzaba un mensaje de apoyo a su actividad política en el Ayuntamiento, que habían recriminado la dirección local en un escrito a la nacional el pasado abril. Desde Asturias se asegura que la falta de respuesta de la dirección nacional a las denuncias sobre el comportamiento de Soberón demuestra «un respaldo al trabajo de la concejala».

La dirección en Asturias analiza ahora la composición de una gestora que se encargue de mantener la actividad local antes de la elección de una nueva dirección por parte de los afiliados. Mientras, desde el sector crítico ya se anuncia que junto a las cuatro dimisiones de la dirección se está registrando un rosario de bajas entre la militancia, que dejan la estructura de Ciudadanos en Avilés en mínimos. De esta manera, el joven partido sigue en la crisis interna que estalló el pasado mes de marzo, cuando Juan Cuesta calificó en una conservación interna a su compañera Carmen Soberón como «puta vaga», al considerar que su rendimiento en la actividad municipal era escaso. Inmediatamente Cuesta fue expulsado del partido.

Los dimisionarios lamentan la rapidez de aquella decisión, mientras que se guarda silencio ante sus escritos, a pesar de tener el refrendo de toda la asamblea de afiliados, como sucedió con el remitido el pasado mes de abril, cuando se reprobó la actitud de la concejala Carmen Pérez Soberón, que, por su parte, defiende su trabajo recordando que la compatibiliza con su profesión y la vida personal.