El Comercio

Herido leve un trabajador al venirse abajo la grúa que operaba a bordo de un buque

A la derecha de la imagen se aprecia el estado en que quedó la grúa, gemela a la de la izquierda. La torre quedó en cubierta y la pluma cayó a tierra.
A la derecha de la imagen se aprecia el estado en que quedó la grúa, gemela a la de la izquierda. La torre quedó en cubierta y la pluma cayó a tierra. / J. PRIETO
  • R. R. S., vecino de Gozón, quedó más de media hora atrapado en la cabina a unos seis metros sobre cubierta y fue rescatado por los bomberos

Un trabajador de una empresa de estiba resultó herido leve al venirse abajo la grúa que operaba a bordo de un barco amarrado en el muelle de Valliniello, en la margen derecha de la ría. La víctima, R. R. S., de 54 años de edad y vecino de Gozón, se quedó atrapada en el interior de la cabina, suspendida a unos seis metros sobre la cubierta del buque, y permaneció allí, boca abajo, durante más de media hora, hasta que fue rescatado por los bomberos. Salió por su propio pie, indemne, salvo el susto y pequeñas contusiones, si bien fue trasladado al Hospital San Agustín para someterle a un examen médico que descartase posibles lesiones.

El accidente se registró poco antes de las siete de la tarde. La grúa, una de las cuatro de a bordo, de treinta toneladas de potencia nominal cada una, cedió cuando levantaba una pieza de unas veinte toneladas. Se quebró por el eje, la parte que gira, provocando un gran estruendo que hizo saltar todas las alarmas. La pluma cayó a tierra mientras que la cabina quedó retorcida en el extremo superior la torre, que se mantuvo sobre cubierta, con la suerte de que una estructura metálica del propio barco evitó que se aplastase contra la cubierta.

La gravedad del accidente movilizó todos los servicios de emergencia y se temía lo peor. Los primeros en acudir en su auxilio fueron la tripulación y el personal de tierra, que no tardaron en localizar al estibador. Estaba en el interior de la cabina y por difícil que pareciese y para alivio de todos no aparentaba sufrir lesiones de gravedad, aunque no tenía manera de salir. Poco después llegaban numerosas unidades de las policías Nacional, Portuaria y Local, ambulancias y dotaciones de bomberos de los parques de Avilés y de Pravia, que se encargaron de llevar a cabo la excarcelación.

Los bomberos no necesitaron demasiado tiempo para llevar a buen fin la operación. Sirviéndose de una autoescalera consiguieron situarse a la altura de la cabina, cortaron unos hierros de la estructura y rompieron uno de los cristales, sin que fuese necesario que accediesen al interior. Una vez abierto el camino de escape R. R. S. accedió a la cesta de la autoescalera por sus propios medios. En tierra esperaba el personal médico, que tras comprobar que no presentaba más que contusiones de carácter leve decidió trasladarle al referido centro hospitalario.

De Brasil

El barco, el 'A. Racer', de 190 metros de eslora y pabellón liberiano, arribó la madrugada de ayer a Avilés procedente del puerto brasileño de Praia Mole con 20.737 toneladas de slabs (chapas de acero) en sus bodegas para ArcelorMittal. Una vez consumado el rescate, técnicos de la empresa de estiba y del puerto intentaban averiguar qué pudo haber pasado para que la grúa, la central de proa, cediese cuando manejaba una pieza cuyo peso era un 30% inferior al de su potencia nominal, al tiempo que trataban de determinar los posibles desperfectos que haya podido ocasionar en el buque. La investigación corre a cargo de la Policía Nacional.

ArcelorMittal recibe durante estas semanas varias partidas de slabs para suplir la reducción en la producción derivada de las reformas que se están realizando en la Acería LD III, una inversión millonaria que incluye, entre otros proyectos, modificar una de las máquinas de colada continua para instalar un molde vertical.

A día de hoy otros dos barcos descargan partidas de slabs en el puerto de Avilés, el 'Hedvig Bulke', 20.084 toneladas procedentes igualmente de Prai Mole, en la isla de Santa Catalina, y el 'Lady Leyla', 10.502 toneladas estibadas en el puerto polaco de Gdansk.

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