El Comercio

N. G. F, acusado de agresión sexual, en Avilés.
N. G. F, acusado de agresión sexual, en Avilés. / LVA

Condenan a diecisiete años de cárcel al corverano que abusó de sus dos sobrinas

  • Una de las niñas sufrió tocamientos entre los cinco y los siete años y la otra entre los seis y los doce, además de una violación completa

La sección segunda de la Audiencia Provincial de Oviedo ha condenado a N. G. F., vecino de Trasona, a diecisiete años y seis meses de prisión por delitos de agresión y abusos sexuales contra dos de sus sobrinas. La agresión sexual y los abusos a la primera de las niñas se llevaron a cabo cuando esta tenía entre seis y doce años. Además, a esa a esa edad, en una fecha no determinada y a pesar de que la niña ofreció resistencia, su tío la arrojó sobre una cama y mantuvo relaciones sexuales completas con ella. En el segundo de los casos, el hombre realizó tocamientos a la menor desde que ésta tenía cinco años y hasta los siete. Los hechos fueron denunciados por primera vez en el año 2014, al cumplir la mayoría de edad una de las víctimas.

La sentencia, que se emitió hace unos días, aún no es firme y podrá ser recurrida por el acusado. «Le han condenado y ahora estudiaremos si recurrimos o no, pero aún no lo tenemos decidido. Hay que sentarse a hablar primero», explicó ayer la abogada de la defensa, Ana María Trapiella.

El juicio se celebró el pasado 2 de noviembre en Oviedo y en él declaró el acusado así como técnicos y psicólogos. En aquel momento el acusado apuntó a una posible «venganza» de su hermana, madre de las niñas, como motivo para imputarle los dos delitos. La Fiscalía por su parte reclamaba veinte años de prisión alegando que los delitos se habían llevado a cabo de manera continuada durante varios años.

«Es una venganza»

«No es cierto, yo no abusé de ellas. Es una venganza de mi hermana contra mí. Ella quería que yo me fuera de casa porque estaba al paro y me acusó de esto pero yo no les hice nada», decía N. G. F. antes de entrar a la sala de la sección segunda de la Audiencia Provincial el día del juicio. Su abogada en cambio fue más escueta en palabras y comentó que su defensa partiría de «saber qué dicen los informes psicológicos realizados a las dos niñas». La vista oral se llevó a cabo a puerta cerrada por la naturaleza de los hechos por lo que poco se pudo conocer de los testimonios de las niñas, que en el momento en el que sucedieron los hechos eran menores de edad.

En un primer juicio ya se habían concedido medidas cautelares a favor de las víctimas y que prohibían al acusado acercarse a ellas y a su domicilio a menos de 300 metros hasta que se dictara la sentencia de la Audiencia Provincial. La defensa de N.G.F. no confirmó ayer si la petición de la Fiscalía sobre el alejamiento se había concedido o no ya que el Ministerio reclamaba que no se le dejara acercarse a menos de 500 metros a ninguna de las víctimas durante un periodo de diez años.

La defensa pedía la libre absolución basándose en que el acusado se confesaba inocente de todos los cargos, aunque los expertos presentes ya apuntaban que no sería posible esta resolución ya que había informes que avalaban el testimonio ofrecido por las dos víctimas de los abusos. La Audiencia Provincial de Oviedo concede ahora unos días al acusado para decidir si recurre o no. Si no lo hace, se hará firme la sentencia que le obligaría a entrar en prisión.