El Comercio

El Principado entiende que con el actual colector industrial habrá vertidos a la ría

Una de las visitas realizadas a las obras del colector industrial.
Una de las visitas realizadas a las obras del colector industrial. / MARIETA
  • Solicita a Confederación Hidrográfica que se haga cargo de su explotación hasta que instale los equipos necesarios para evitarlos o los autorice

El Principado rechaza asumir la explotación y puesta en funcionamiento del colector industrial hasta que la Confederación Hidrográfica instale los equipos necesarios para garantizar que no se van a producir vertidos puntuales a la ría, extremo al que entiende en las circunstancias actuales se llegará de forma inevitable, o bien que la Confederación se comprometa a no imponerle multa alguna cuando se produzcan. Al mismo tiempo plantea que mientras no sea así el referido organismo, integrado en el Ministerio de Medio Ambiente, asuma la gestión de esta infraestructura clave en el saneamiento de Avilés. Los costes se financiarían con cargo al impuesto de condiciones ambientales del uso del agua, tributo que gestiona la Junta de Saneamiento, órgano autónomo adscrito a la consejería de Infraestructuras y Medio Ambiente.

El colector industrial es el eslabón que completará la red de saneamiento de la comarca avilesina, iniciada en la década de los años noventa del pasado siglo. Ha sido diseñado para recoger las aguas residuales de Cogersa, DuPont, ArcelorMittal, Fertiberia, Alcoa, Asturiana de Zinc y Saint-Gobain, que a día de hoy se vierten a la ría una vez tratadas por las empresas que las generan. Cuando entre en servicio las conducirá hasta mar abierto, liberándolas en la vertical de Xagó, a través del emisario submarino, que ya canaliza las aguas negras y pluviales de los siete colectores que completan la red de saneamiento de la comarca previo tratamiento en la depuradora de Maqua.

Con una inversión superior a dieciséis millones de euros a cargo de Confederación Hidrográfica, las obras concluyeron en 2011 y a día de hoy el sistema continúa sin entrar en servicio. El retraso se debe a causas tan dispares como carencias en el suministro de energía a las estaciones de bombeo o a una serie de roturas detectadas cuando, en 2014, se procedió al llenado de pruebas.

Una vez subsanadas, Confederación solicitó al Principado que asumiera su explotación, al tiempo que le advirtió de que no tolerará ningún vertido a la ría, con apercibimiento de que en caso de que se produzcan le impondrá la correspondiente multa. La cuestión es que después de la revisión técnica, el Principado asegura que dadas las actuales características de la instalación se producirán «necesariamente» vertidos puntuales y considera inadmisible tener que pagar una multa al mismo organismo que construyó el colector sin instalar los sistemas necesarios para evitarlos. En consecuencia, la respuesta es que no asumirá la titularidad hasta que Confederación acometa las obras necesarias para reducir a cero tal posibilidad o autorice dichos vertidos, que por tanto no aparejarían multa.

En una carta remitida a dicho organismo, la consejería de Infraestructuras y Medio Ambiente subraya que su voluntad «no es confrontar, sino dialogar y buscar soluciones para que una infraestructura de esta importancia se ponga cuanto antes al servicio de la mejora ambiental de la ría de Avilés».

Con tal fin propone que «nos reunamos de forma urgente para encontrar la fórmula que garantice la seguridad del futuro explotador en el cumplimiento de la normativa ambiental» al tiempo que le plantea que «mientras se busca una solución adecuada al problema de los vertidos excepcionales podría ser la propia Confederación la que se encargue temporalmente de su explotación, siendo sufragados los costes que se originen por la Junta de Saneamiento». De esta manera el Principado no tendría que pagar multa alguna en caso de que se produzca un vertido ocasional.

Como en Las Caldas

Dicha fórmula «permitiría la rápida puesta en servicio del colector y tiene la ventaja del conocimiento que ese organismo tiene de las instalaciones proyectadas y construidas por él». También subraya que no sería la primera vez que se adopta la solución que plantea. «En las mismas circunstancias se encontraba la depuradora de Las Caldas, sin que ello haya sido impedimento para su puesta en servicio por esa Confederación y su explotación hasta fechas recientes», dice al respecto.

Según manifestó en su día la consejera de Fomento, Belén Fernández, ante la Junta General del Principado, una avería o una parada de mantenimiento en el colector industrial «provocaría un vertido de las aguas a la ría. Son dieciocho millones de metros cúbicos, pero quiero dejar claro que no se vierten directamente, sino que previamente son depuradas por las propias empresas que las generan».