El Comercio

El avance de la discapacidad

Asistentes al I Encuentro de Experiencias Ideales de Plena Inclusión, celebrado ayer en el hotel NH Collection Palacio de Avilés.
Asistentes al I Encuentro de Experiencias Ideales de Plena Inclusión, celebrado ayer en el hotel NH Collection Palacio de Avilés. / MARIETA
  • Los profesionales del sector aplauden los progresos en las últimas décadas y aconsejan diseñar bien los cambios futuros

Hace algunas décadas se les llamaba «subnormales». Hoy, ese término ofensivo está enterrado y olvidado para alegría de una sociedad que ha avanzado mucho, pero que aún tiene que afrontar muchos retos en la inclusión de la discapacidad intelectual. Ismael Carrillo, director-gerente del Grupo Amás, y Marisol Muñoz, 'coach' de familias, se encargaron ayer de reflexionar sobre ello en el I Encuentro de Experiencias Ideales de Plena Inclusión, el colectivo que agrupa a diecinueve asociaciones asturianas relacionadas con la discapacidad intelectual y que antes se llamaba FEAPS.

En la jornada celebrada en el hotel NH Collection Palacio de Avilés, inaugurada por la alcaldesa, Mariví Monteserín, Casilda Sabín, la presidenta de Plena Inclusión, celebró que el auditorio estuviera integrado por gente con discapacidad intelectual cuando hace diez años solo había familiares y profesionales. «Esto parecía imposible hace diez años. Hemos avanzado mucho, aunque parezca que se va poco a poco, gracias al movimiento asociativo en colaboración con la administración», afirmó.

Ismael Carrillo, de la misma opinión que Sabín, recordó los «riesgos» que todavía afronta el colectivo «si las familias ponderan sus decisiones en función del contexto». Un contexto determinado en la actualidad por la globalización y la economía que puede orientar unos cambios sobre los que advirtió. «Cuando planteamos cambios en nuestras organizaciones tenemos que identificarlos primero porque todos requieren recursos que son limitados. Hay que priorizar tanto los humanos como los económicos, por tanto hay que diseñar bien lo que queremos», aconsejó.

La nota personal la añadió Marisol Muñoz al recordar la importancia de la familia como apoyo «en una sociedad muy individualizada». «Desde el 'coaching' queremos ayudar a las familias a gestionar y asumir sus emociones porque nunca nadie nos ha enseñado a hacerlo», aseguró.

Afirmó que «muchas veces nosotros aprendemos mucho más de las personas con discapacidad que ellos de nosotros» y que no solo son estas familias las que necesitan apoyo sino todas. «Somos animales sociales y necesitamos del apoyo social», subrayó.