El Comercio

«Queremos una legislación eficiente»

Desiree Artidiello y Óscar Enjuto, ayer, en la presentación.
Desiree Artidiello y Óscar Enjuto, ayer, en la presentación. / MARIETA
  • Dos avilesinos crean la Asociación Española de Desfibriladores para «visibilizar» a los enfermos del corazón

El caso de Safya, la niña avilesina con una cardiopatía que necesita un desfibrilador portátil hasta que se le pueda implantar uno, ha impulsado la creación de la Asociación Española de Desfibriladores (AEDDI), presentada ayer en Avilés por Óscar Enjuto y Desiree Artidiello, madre de Safya y también enferma.

El hecho de que las enfermedades del corazón sean la principal causa de muerte en España y la respuesta a la llamada solidaria que hizo la madre de Safya para conseguir un desfibrilador portátil, han animado a estos dos avilesinos a ponerse al frente de una asociación que luchará por informar, formar, «visibilizar» a los enfermos del corazón y conseguir «una legislación eficiente» que dé respuesta a las necesidades de los pacientes. Este objetivo correrá en paralelo a proveer «calidad de vida a quienes necesitan un desfibrilador interno».

Para ello, las tres líneas de actuación serán la información a la sociedad y a las empresas sobre las enfermedades del corazón y la legislación; servir de nexo de unión entre médicos y fabricantes de desfibriladores; y una tercera vertiente solidaria, ofreciendo ayuda y soluciones a los pacientes. «El propósito último y necesario de AEDDI es revertir la estadística sobre muertes por paradas cardiorrespiratorias» promoviendo la difusión de desfibriladores en centros públicos y la formación.

«Queremos más espacios cardio protegidos, tener más capacidad de respuesta» porque el «85% de estas paradas con fibrilación ventricular se pueden solventar solo con el uso del desfibrilador», que tiene un 90% de eficacia en el primer minuto y a partir del quinto deja de ser tan efectivo, según explicó Óscar Enjuto.

Por eso, junto al trabajo por conseguir una legislación que elimine trabas para instalar desfibriladores en colegios o en transportes públicos, promoverán la formación del personal que trabaje en lugares donde se encuentren estos aparatos.

La asociación planea financiarse con subvenciones, patrocinios, donaciones y eventos varios y ceder temporalmente desfibriladores a los pacientes que lo necesiten. Tras ser devueltos se prevé donarlos a ONG o asociaciones que trabajen en países en vías de desarrollo.

Desiree Artidiello y Óscar Enjuto, técnico de transporte sanitario y formador, lucían ayer las pulseras de la campaña 'Un desfibrilador para Safya' que, a dos euros, ya están a la venta en diversos comercios.