El Comercio

El camino a Tokio empieza en Avilés

Saúl Craviotto, en primer término, con Cristian Toro, el técnico Miguel García y el resto de palistas ayer en El Quirinal.
Saúl Craviotto, en primer término, con Cristian Toro, el técnico Miguel García y el resto de palistas ayer en El Quirinal. / MARIETA
  • Los campeones olímpicos Saúl Craviotto y Cristian Toro se examinan en El Quirinal

  • Los palistas superaron las pruebas médicas antes de comenzar la temporada en la Unidad Regional de Medicina Deportiva que lidera Nicolás Terrados

Avilés se convirtió por un día en la capital nacional del piragüismo. Nada más y nada menos que los campeones olímpicos Saúl Craviotto (Lleida, 1984) y Cristian Toro (La Asunción, Venezuela, 1992), se desplazaron ayer al polideportivo de El Quirinal para realizar las pertinentes pruebas médicas y fisiológicas bajo la atenta mirada del prestigioso doctor Nicolás Terrados, en la Unidad Regional de Medicina Deportiva.

Tras todo lo vivido en Río 2016 y después de unas merecidas vacaciones, Craviotto y Toro buscan motivaciones para una temporada que está muy cerca de comenzar, pese a encontrarnos en la antesala de las fiestas navideñas. Superadas las pruebas, las cuales «son bastante exigentes», según reconocieron los propios protagonistas, llega el momento de entrar al agua, aunque el propio Craviotto no oculta que «este año me lo tomaré con más tranquilidad».

Y es que, pese a que es complicado de asimilar, el objetivo de ambos palistas no es otro que llegar en las mejores condiciones posibles a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, algo todavía demasiado lejano. Mientras tanto, ambos intentarán mostrar su mejor nivel en «Europeos y Mundiales, aunque queremos huir de la presión. Todavía es pronto». Por ejemplo, Toro prefiere centrarse en «mejorar aspectos técnicos en los próximos meses. Sin bajar la tensión, pero siendo conscientes de que no tiene sentido forzar demasiado ahora».

Pese a que se entrenan durante todo el año en el embalse de Trasona, la llegada al Quirinal de dos iconos del deporte español generó mucha expectación, sobre todo a nivel institucional y mediático. La sala de la Unidad Regional de Medicina Deportiva se quedó pequeña y nadie quiso perder la oportunidad de saludar y felicitar por sus éxitos a Craviotto, Toro, el técnico Miguel García y a los siete piragüistas restantes que se entrenarán en Trasona esta temporada.

En ese sentido, se presentaron en el polideportivo la alcaldesa de Avilés, Mariví Monteserín, la concejala de Deportes, Ana Hevia, y el director de Deportes del Principado de Asturias, José Ramón Tuero. Monteserín aseguró tras unos minutos de conversación con los protagonistas que «para Avilés es un orgullo contar con la Unidad Regional de Medicina Deportiva y con un doctor del nivel de Nicolás Terrados. Es un embajador de la ciudad, así como lo son también deportistas como Craviotto o Toro. Esperamos que esto se mantenga durante mucho tiempo porque es muy positivo en todos los sentidos».

Cabe recordar que Terrados (Espeluy, Jaén, 1958) forma parte desde 2014 del equipo médico de la leyenda del baloncesto español Pau Gasol. Desde 2004 dirige la Unidad Regional de Medicina Deportiva y en la temporada 2011-2012 colaboró con el equipo médico del Sevilla, a petición del entrenador de fútbol Marcelino García Toral. Entre 1998 y 2002 fue el jefe de los servicios médicos del equipo ciclista ONCE y en 2013 recibió el Premio Especial Tiempo de Deporte de Avilés, valorando su extensa y prolífica trayectoria.

Junto a Saúl Craviotto y Cristian Toro, este año se ejercitarán a las órdenes del experimentado entrenador Miguel García otros siete piragüistas, Carlos Arévalo, Javier Cabañín, Albert Martí, Pelayo Roza, Juan Oriyés, José Luis Gómez y Juan González. «La verdad es que han llegado todos con mucha ilusión, en la mayoría de casos bien de peso y de momento está tocando frenarlos un poco en este arranque», sonríe García.

Ejemplo para los jóvenes

Los campeones olímpicos son conscientes de que sus logros están inspirando a muchas generaciones de piragüistas, algo con lo que conviven en cada sesión de entrenamiento. «En el equipo nacional hay gente con talento, con posibilidades, y yo, que ya tengo 32 años y soy el más veterano, intento aconsejarles y les animo a trabajar y a seguir mejorando», explica Craviotto. Toro, para quien el oro olímpico fue «la consecución de un sueño», busca «nuevas motivaciones».

Por tanto, para él no es tan grave que la prueba K-2 200 metros, en la cual logró el oro con Craviotto, ya no sea olímpica en 2020. «Esto significa un nuevo reto y seguro que nos adaptaremos a remar en otras distancias o con otros compañeros». De la misma opinión es Miguel García, quien desvela que «en mayo seguramente se sepa al ciento por ciento la organización de todas las distancias y a partir de ahí distribuiremos a los palistas. Nos adaptaremos seguro a lo que haga falta».

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