Vuelo directo de Oriente a Castrillón

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Baltasar saluda a pie de pista a uno de los cientos de niños que se congregaron ayer en el Aeropuerto de Asturias para ver a los Reyes Magos. / JOSÉ PRIETO

  • La llegada estuvo marcada por fuertes medidas y controles de seguridad realizados por la Guardia Civil para acceder al aeródromo

  • Más de mil personas reciben a los Reyes Magos a pie de pista en el aeropuerto

Con puntualidad inglesa aterrizaba ayer el vuelo Iberia 0476 en el que viajaban Melchor, Gaspar y Baltasar. A pie de pista, más de mil personas esperaban la llegada de los Reyes Magos a Asturias tras un largo viaje desde Oriente. «Ha sido cansado, pero llegamos con mucha ilusión y ganas de repartir regalos», fue la primera declaración de Melchor tras pisar suelo firme.

Su llegada fue esperada con ansia por los cientos de niños presentes, pero también estuvo rodeada de medidas de seguridad y de agentes de los diferentes Cuerpos y Fuerzas de Seguridad. A las 15.30 horas, antes de lo habitual, el Aeropuerto de Asturias abría su control para que los primeros asistentes pudieran acceder a la pista. Todas y cada una de las personas que ayer se acercaron a la terminal para ver la llegada de Sus Majestades tuvieron que pasar por varias medidas de seguridad.

En primer lugar, control de bolsos y mochilas para posteriormente ser cacheados y tener que pasar bajo el arco de seguridad. Todas las medidas fueron pocas según los agentes presentes dado que el nivel de alerta, situado en un nivel cuatro, exige un esfuerzo mayor en los controles. Aunque se aumentó la presencia de la Policía Local y de la Guardia Civil, que sumaron más de veinte efectivos, y las medidas de seguridad, este año el acceso a la pista fue fluido y sin grandes colas y esperas.

Una vez dentro y con el avión ya en pista, los niños corearon el nombre de los tres Reyes Magos, que fueron recibidos por la alcaldesa, Yasmina Triguero, el concejal de Festejos, Roberto Santiago Saiz, y por el director del Aeropuerto, Carlos Sanmartín. La alcaldesa quiso defender el acto ante las críticas realizadas por el sindicato de vigilantes de Asturias, Avispa. «Este recibimiento cada vez es seguido y esperado por más personas. Ya que en Castrillón tenemos esta infraestructura hay que aprovecharla y seguiremos haciéndolo siempre extremando las medidas de seguridad».

«Sabemos que en Asturias los niños se portan muy bien, pero tienen que entender que no podemos traerlo todo, que hay muchos niños», comentaron los Reyes Magos antes de acercarse a las vallas tras las que esperaban las familias. Además, Sus Majestades se animaron a ofrecer un par de consejos a todos los menores para afrontar la noche más especial del año para ellos.

Irse a dormir pronto o portarse bien son los más clásicas, pero los Reyes de Oriente también se animaron a realizar otras peticiones. «Queremos que nos dejéis zumo de melocotón en lugar de un vaso de leche, estamos hartos de beberla», confesaba Melchor mientras Gaspar y Baltasar asentían.

Desde el aeropuerto Sus Majestades se dirigieron a Piedras Blancas para montarse en sus carrozas y recorrer las principales calles de la capital del concejo acompañados de sus comitivas. El recorrido, que partió desde el polideportivo y terminó frente al ayuntamiento castrillonense, contó con espectáculos de música y con la participación de los niños de los talleres de teatro municipales.

Una vez terminada la cabalgata se asomaron al balcón del Ayuntamiento desde donde saludaron a los presentes y realizaron la suelta de quinientos globos para después bajar a la carpa y recibir de nuevo a todos los pequeños que quisieron acercarse y realizarles sus peticiones de última hora.