El Comercio

Correos inicia mañana las obras de su nueva sede unificada en la manzana de los Álvarez

La nueva sede de Correos se ubicará en este bajo de la plaza de la Merced.
La nueva sede de Correos se ubicará en este bajo de la plaza de la Merced. / MARIETA
  • El local, que cuenta con más de trescientos metros cuadrados, estará listo en tres meses, y supondrá la fusión de las oficinas de La Ferrería y Doctor Graíño

Después de unos meses de retraso sobre los plazos previstos, Correos iniciará mañana las obras de su nueva sede en la manzana de los Álvarez, una obra adjudicada a El Corte Inglés en 208.500 euros y que tiene un plazo de ejecución previsto de tres meses. Si no hay contratiempos, eso significa que la nueva oficina de la sociedad estatal en la ciudad podría estar lista a mediados de abril. Después de eso, aún habría que equipar las nuevas instalaciones y proceder al traslado de los trabajadores que ahora mismo prestan sus servicios en los locales de Doctor Graíño y la calle de La Ferrería. La nueva sede supondrá el cierre de las dos que existen hasta ahora y la centralización de los servicios de Correos en la nueva ubicación, que pasará a ser la única en el centro de la ciudad.

La entidad estaba pendiente de obtener la licencia de obra, que era el único trámite que faltaba para poder iniciar los trabajos. La falta de este documento había impedido que las obras comenzaran antes, ya que la intención inicial era la de haber podido iniciar el año ya en la nueva sede. Ahora, una vez que el Ayuntamiento ya les ha concedido el permiso, y despejada además la incertidumbre sobre la propiedad del edificio de La Ferrería, que se ha otorgado a Correos después de un largo litigio con el Ayuntamiento, la empresa ya puede afrontar esta inversión con tranquilidad.

El nuevo local cuenta con 316 metros cuadrados ubicados entre la plaza de La Merced, en la que se situará la entrada, y las calles Pedro Menéndez y La Florida, que albergarán unas oficinas amplias y modernas, que pretenden suplir las carencias de los otros dos locales, incómodas tanto para el público como para los trabajadores.

El espacio más envejecido era el de La Ferrería, cuya última reforma databa del año 1964. Se encontraba además con un problema añadido, el de su localización en el casco histórico, algo que dificultaba la entrada de las furgonetas de reparto. A pesar de tratarse de un edificio de cinco plantas, la actividad se concentraba en el bajo, manteniéndose el resto en desuso. En las oficinas de Doctor Graíño, en cambio, el gran problema era el espacio. El elevado número de usuarios, especialmente por las mañanas, motivaba frecuentes aglomeraciones, algo que ahora se pretende resolver.

Un rincón del coleccionista

La nueva sede contaría con distintas áreas, unas públicas y otras de carácter interno. Habría un almacén de reducidas dimensiones, un área operativa y otra de ventas, una sala para los apartados postales y un despacho para el director de la oficina. La zona pública, donde los usuarios estarían esperando su turno para ser atendidos en ventanilla o en el puesto de la Caja Postal, que también se ubicará en la manzana de los Álvarez, constará de más un centenar de metros cuadrados. Habrá, además, un rincón del coleccionista, en el que habrá diversos expositores destinados a los amantes de la filatelia.