El Comercio

Los sindicatos municipales se encierran en el Ayuntamiento y exigen negociar

Los representantes sindicales, encerrados en el salón de Plenos bajo la atenta mirada de la Policía Local.
Los representantes sindicales, encerrados en el salón de Plenos bajo la atenta mirada de la Policía Local. / MARIETA
  • El gobierno local no da por cerradas las conversaciones pero no paralizará las oposiciones que ya están convocadas

«No es una decisión agradable ni una situación cómoda, pero no nos dejan otra alternativa», dice Jesús Villa, presidente de la junta de personal municipal que, junto a otros representantes sindicales está encerrado en el salón de Plenos del Ayuntamiento desde las tres y media de ayer por la tarde. Es la forma de los trabajadores de protestar por «la falta de respeto y el desprecio» con la que consideran que están siendo tratados por el gobierno municipal.

A lo largo de los últimos meses, y especialmente durante estas semanas, se han reunido repetidamente tanto con el concejal de Personal, Raúl Marquínez, como con la propia alcaldesa, Mariví Monteserín, para hacerles llegar sus peticiones. La principal es la paralización de las convocatorias de empleo público que ya están abiertas, y que se harán por oposición libre, mientras los sindicatos reclaman que se haga un concurso-oposición que valore los méritos. «Ha gente que lleva quince o veinte años trabajando aquí y ahora corre el riesgo de perder su puesto», señaló ayer Manuel Gómez Mendoza, de Usipa. En una situación de este tipo habría hasta 166 trabajadores municipales, interinos que podrían no mantener sus plazas.

Así las cosas, siete representantes del Sipla, Avanza, Usipa, CC OO y UGT, los sindicatos con presencia en la junta de personal y el comité de empresa, se instalaron ayer en el salón de Plenos una vez terminada la sesión ordinaria, que se cerró precisamente con una intervención de Mendoza que no obtuvo respuesta por parte del gobierno.

La decisión de llevar a cabo el encierro se había tomado hace unos días, pero los sindicatos estaban a la espera de comprobar cual era la respuesta del gobierno a sus palabras en el Pleno. No hubo ninguna, lo que les llevó a tomar la determinación de endurecer sus protestas. Al encierro se sumará además la convocatoria de paros parciales anunciada el martes.

«La oposición nos apoya, pero el gobierno se muestra inflexible», lamentan los sindicatos, que también exigen la remunicipalización de servicios externalizados, la valoración objetiva de los puestos de trabajo, el cambio de los turnos de la Policía o la remuneración de los domingos, festivos y noches trabajadas. «Queremos colaborar y tenemos espíritu constructivo, pero hay una gran insatisfacción laboral en el Ayuntamiento», esgrimió Mendoza durante su intervención.

Tensión y conversaciones

En los primeros momentos del encierro se vivió una cierta tensión, ya que el gobierno intentó promover un desalojo y se personaron hasta catorce agentes de la Policía Local, aunque al final los representantes sindicales, a los que acompaña la concejala de Izquierda Unida Carmen Conde, pudieron quedarse. Por la tarde, tanto la alcaldesa como en concejal Marquínez se acercaron para mantener unas palabras con los encerrados, a los que comunicaron la dificultad de detener los procesos de selección de personal en marcha.

«No es posible cubrir esas plazas por concurso-oposición ya que la legislación lo impide», aseguró el edil de Personal en un comunicado. En este sentido, recordó que la oposición en la que se elegirá a seis auxiliares administrativos que se celebrará el 22 de abril cuenta con dos millares de personas inscritas. El gobierno, no obstante, no da por cerrada «ninguna negociación», pero matiza que estas deben producirse «dentro del marco legal».

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