El Comercio

Aguas de Avilés reclama 1.031 euros a la propietaria de un piso deshabitado

Conchita Fernández exhibe la factura en la que Aguas de Avilés le reclama 1.031 euros.
Conchita Fernández exhibe la factura en la que Aguas de Avilés le reclama 1.031 euros. / MARIETA
  • El elevado importe corresponde, según la empresa, a un consumo de 480 litros en un trimestre en el que la llave de paso estuvo cerrada

El piso llevaba cerrado más de tres años, un tiempo en el que su propietaria, Conchita Fernández, había estado abonando la cantidad de 37,35 euros al trimestre por el suministro de agua. Para su sorpresa, la última factura que llegó el año pasado, a finales de noviembre, suponía un notable cambio con respecto a esa situación. En lugar de esa cantidad, en la que no se cobraba ningún consumo, ya que este era nulo, sino únicamente los impuestos correspondientes, de repente aparecían 1.013,26 euros.

El contador, detenido por completo en los últimos años en los 574 litros, marcaba de repente 1.054, una diferencia de 480 litros. «Es como si tuviera piscina», dice Fernández. Nada más lejos de la realidad. El inmueble es un piso ubicado en la calle Fruela de Versalles en el que, además, según asegura su propietaria, la llave de paso estuvo cerrada todo ese tiempo. Nadie se explica cómo el contador ha podido saltar de esa manera, pero la factura está ahí y Aguas de Avilés exige su abono.

Ella y sus hijos llevan tres meses de reclamaciones en la Oficina Municipal de Información al Consumidor y en la propia empresa, sin que hasta el momento hayan conseguido ningún avance. Tanto la familia como Aguas de Avilés han presentado sus alegaciones, y ahora están pendientes de ser citados a una Junta Arbitral de Consumo. «Estoy dispuesta a pagar lo que me corresponde, pero no esta barbaridad», indica Fernández.

El piso había estado varios años a la venta, sin ninguna otra actividad que alguna visita esporádica de algún agente inmobiliario con potenciales compradores. A mediados de diciembre del año pasado, Conchita decidió abandonar la idea de vender y se decidió a alquilarlo. Encontró pronto un inquilino y, desde entonces, ya se ha emitido una nueva factura de consumo de agua, que vuelve a estar dentro de los límites de la normalidad.

Averías o fugas

«Nos pedían que enviásemos el contador a reparar a Valladolid, abonando unos doscientos euros de nuestro bolsillo, pero habían hecho pruebas y funcionaba bien», relata. No parece haber explicación para ese salto, más que la posibilidad de que algún dígito hubiera podido saltar como consecuencia de las obras del cambio de ascensor en el portal, una teoría que no ha convencido a Aguas de Avilés. «Ellos apuntan a que pudo haber una fuga o pérdidas en la cisterna, pero es que la llave estaba cerrada», insiste Fernández.

«Ellos se encogen de hombros, me dicen que es lo que marca el contador y no hacen nada, y yo me siento indefensa», lamenta la propietaria, decidida a batallar para no tener que pagar una cantidad que considera que no le corresponde y que, además «es mi sueldo, que soy pensionista».

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