El Comercio
Las farmacéuticas Trinidad Barrio y Marifran Simal en la sala de pruebas.
Las farmacéuticas Trinidad Barrio y Marifran Simal en la sala de pruebas. / MARIETA

Setenta pruebas rápidas de Sida y ningún positivo

  • El objetivo es ofrecer un diagnóstico ágil y eficaz a los interesados, quienes en apenas veinte minutos pueden conocer el resultado del test

  • La Farmacia Simal participa en el proyecto piloto de la Consejería de Sanidad

«Como profesional es una gran satisfacción. La gente te abraza cuando les das el resultado», apunta Marifran Simal en referencia al proyecto piloto de la Consejería de Sanidad del Principado para desarrollar pruebas rápidas del VIH en las farmacias, premiado la semana pasada por el periódico 'Correo Farmacéutico' como una de las mejores iniciativas de 2016. La Farmacia Simal (Llano Ponte, 48) es uno de los diez establecimientos asturianos que desde el pasado mes de septiembre lleva a cabo estos análisis, el único en Avilés. Entre los requisitos para participar, se exigía que hubiese al menos tres farmacéuticos licenciados y contar con un espacio reservado que ofreciese la privacidad necesaria.

Hasta la fecha, Marifran y su compañera Trinidad Barrio, quienes han recibido formación específica para desempeñar esta labor, han realizado unas setenta pruebas rápidas, consistentes en un simple pinchazo en la yema del dedo para después mantenerse a la espera durante veinte minutos. «Si es negativo, el resultado es definitivo siempre y cuando hayan pasado tres meses desde la última práctica de riesgo, y si es positivo hay que hacer pruebas posteriores para confirmarlo», explica la profesional. A día de hoy, no han tratado ningún caso positivo. «Sé que otros compañeros farmacéuticos sí, pero a nosotras aún no nos ha tocado reaccionar ante algo así», se reconforta.

Simal relata la dificultad de gestionar una situación marcada por los nervios de la persona que tiene enfrente. «Por mi experiencia haciéndolo, lo peor es la incertidumbre, hay a gente a la que le cuesta mucho dar el paso y no viene hasta tres años después de la última práctica de riesgo o que incluso una vez aquí aún tiene dudas de si realizar la prueba o no», asevera. La farmacéutica entiende estas actitudes porque «el Sida no es una afección como otra cualquiera, aún sigue teniendo una gran carga indebida asociada a la represión sexual y otras lacras de nuestra sociedad». No obstante, tanto Marifran como Trinidad intentan facilitar el proceso a sus fugaces pacientes con grandes dosis de cercanía y empatía.

«Una necesidad»

Este proyecto nació para dar una respuesta inmediata a las necesidades médicas de una comunidad que aún no es plenamente consciente de los riesgos derivados de ciertas prácticas, sobre todo de mantener relaciones sexuales sin protección. «Han pasado años desde el 'boom' del Sida y las consiguientes campañas de prevención y concienciación, pero aún así parece que seguimos en el punto de partida», asegura Simal mientras añade que «los jóvenes siguen percibiendo como principal problema el embarazo indeseado sin reparar en los referentes a la salud».

La profesional incide igualmente en la necesidad de terminar con las actitudes de «pensar que en nuestro círculo cercano esto es imposible que pase y que nadie nos puede contagiar, que eso sólo sucede con 'los otros'». El Principado, al igual que el resto de administraciones, pretende así dar un paso más en la lucha contra el VIH, ya que estas pruebas rápidas de última generación permiten identificar con un sencillo paso a los infectados para poder desarrollar rápidamente la estrategia de control del virus.

Con tal de agilizar todo el proceso, la Consejería subvenciona todos los materiales necesarios a las diez farmacias que realizan los test, por lo que los interesados sólo deben pagar un precio de seis euros. La duración estimada de esta primera experiencia es de un año, tiempo de margen para que los organizadores recaben todas las estadísticas e informes remitidos desde los establecimientos con el fin de tomar una decisión final sobre su continuidad futura. «A mí me gustaría que esto se instaurase en todas las farmacias, está funcionando muy bien y mantiene los dos pilares básicos, la rapidez y la confidencialidad», confiesa Marifran Simal.

La boticaria suma esta iniciativa a la lista de progresos que hacen del español «el mejor sistema sanitario del mundo». De la misma manera, aboga por la implicación activa de las farmacias en esta particular estructura. «Si nos la cargamos, estamos abocados al fracaso», apunta la profesional a modo de crítica reflexiva.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate