El Comercio

Sentimiento real, mundo virtual

Iván Alsina muestra un equipo de realidad virtual.
Iván Alsina muestra un equipo de realidad virtual. / MARIETA
  • El psicólogo Iván Alsina Jurnet explica en el Hospital Universitario San Agustín las posibilidades de las TIC en Salud Mental

Existen otros mundos posibles dentro de nuestra realidad. Y más allá de un refugio de soñadores, poetas y almas creativas, pueden ayudar a pacientes de salud mental a superar sus enfermedades. Así lo viene demostrando desde la década de los noventa del pasado siglo el psicólogo Iván Alsina Jurnet, que ayer ofreció una conferencia en el Hospital Universitario San Agustín para hablar sobre la aplicación de las Nuevas Tecnologías en Salud Mental. La dirección de Gestión de Cuidados y Enfermería del Área Sanitaria III organizó la charla.

«Las nuevas tecnologías se encuentran disponibles desde hace tiempo, pero eran muy costosas y difíciles de utilizar», recuerda Alsina. Sin embargo, en los últimos años el desarrollo tecnológico ha convertido en algo cotidiano los teléfonos inteligentes y comienza a ser accesible la realidad virtual. De hecho, el propio Alsina acudió con unas gafas de realidad virtual a la charla para demostrar su potencial.

«Yo empecé a utilizar esta tecnología en 1992. Son ya veinticinco años con estudios clínicos que demuestran que son más eficaces en los tratamientos y aumentan la adherencia del paciente a ellos», avanza. Así, por ejemplo, citó un estudio sobre estudiantes con crisis de ansiedad antes de los exámenes. El grupo donde se utilizó realidad virtual mejoró la nota media más que en el conjunto donde sólo se trabajó de la manera tradicional.

«Lo estamos utilizando en personas con problemas de ansiedad, trastornos del comportamiento, adicciones», comentó. Su clave, según explicó, no se encuentra tanto en la tecnología sino en los sentimientos de la persona. «Con realidad virtual, podemos situar a la persona en el contexto que le genera el problema e interactuar. Por ejemplo, si tiene miedo a hablar en público ve un auditorio y el público virtual puede actuar, hacer preguntas. La clave es que todo lo que aprendes en el mundo virtual lo puedes generalizar en la realidad.

Las sensaciones y sentimientos de la persona son auténticas y así puede afrontar su problema», comenta. Estas tecnologías no se utilizan en solitario, sino como apoyo a métodos tradicionales, matizó Iván Alsina.

«Los pacientes lo reclaman»

Aunque existe la posibilidad de que cada persona acuda a las nuevas tecnologías por su cuenta, los riesgos de la 'automedicación tecnológica' son pequeños. «El uso libre no es perjudicial, pero resulta menos efectivo que si dispone con el apoyo de un profesional. También debe tener en cuenta las características de la propia tecnología. Los equipos virtuales no se pueden utilizar más de quince minutos sin sentir mareos», comenta.

De esta manera, se entiende que sean los propios usuarios de Salud Mental quienes más reclamen estas herramientas por los buenos resultados que ofrecidos. Alsina opina que la principal barrera de entrada se encuentra en los propios profesionales de la sanidad, «principalmente por miedo y pereza», asegura el psicólogo.

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