El Comercio
Desayuno de alumnos de Illas en el Hotel 40 Nudos.
Desayuno de alumnos de Illas en el Hotel 40 Nudos.

El pan con aceite gana a las magdalenas

  • El Hotel 40 Nudos sirvió el último de los desayunos escolares, tras el que los niños visitaron el Museo de Historia Urbana

  • Alumnos de Callezuela aprenden hábitos alimentarios saludables para el desayuno con la Cofradía del Colesterol

Conocer es saber y Lucas Domínguez es buena prueba de ello. Ayer descubrió el pan con aceite y ya no quiso probar más. Las magdalenas han quedado desterradas para siempre de su desayuno, o al menos con ese propósito salió ayer del Hotel 40 Nudos, el escenario en el que la Cofradía del Colesterol celebró el último de los desayunos cardiosaludable de la temporada.

Él fue uno de los 37 alumnos de entre tres y doce años de la escuela de Callezuela, perteneciente al Colegio Rural Agrupado de Illas-Castrillón, que aprendió que un desayuno completo debe incluir lácteo, fruta y cereal y dentro de este último, preferentemente pan con aceite de oliva virgen extra «porque lleva ácido oleico, un ácido graso monoinsaturado que ayuda a rebajar los niveles de colesterol», les explicó Araceli Llerandi, nutricionista de la Unidad de Alimentación y Metabolismo del doctor Jesús Bernardo. O, en resumen para niños tan pequeños, «que es muy sano», mejor que las magdalenas «que ya me dan asco y no voy a volver a comer nunca más», como confesó tajante Lucas Domínguez a Andrea Suárez, una de las profesoras de la escuela.

Llerandi les advirtió de que una mala alimentación, tanto en el desayuno como en otras comidas, provoca obesidad, hipertensión y problemas óseos, entre otros. Señaló como errores habituales, porque se lo cuentan los niños en este y otros desayunos, el dedicar poco tiempo a esta comida y hacerla en soledad. Lo que deriva en malos hábitos y que a la consulta lleguen «muchos niños con obesidad y con colesterol», desveló.

Pero, al final, los buenos hábitos se conquistan por el estómago y ayer todos se marcharon entusiasmados de lo sabroso que estaba todo. A Nora Martínez, de seis años, lo que más le gustó fue «el Cola-Cao», pero sobre todo que le sirvieran el desayuno «como en la habitación de un hotel». Eso es, precisamente, lo que ha pretendido la Cofradía en esta última temporada: que los críos recuerden el desayuno por algo más que por los propios alimentos. Por eso, aparte de servirlo en un hotel, incluyen una visita guiada al Museo de Historia Urbana, guiada ayer por Ángela de la Campa y Román Antonio Álvarez, exconcejal de Cultura.

En estos nueve meses desde octubre, la Cofradía del Colesterol h a servido desayunos a doce colegios, a cuatro centros de mayores y a los prejubilados de Daorje, con los que volverá a 'comenzar el curso' el próximo mes de octubre. También ha impartido seis charlas sobre salud bucodental.

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