El Comercio

El San Agustín, pionero en Asturias en la cirugía de lesiones complejas de hombro

El equipo, casi al completo, que hizo posible la operación posa para LA VOZ.
El equipo, casi al completo, que hizo posible la operación posa para LA VOZ. / MARIETA
  • El equipo de traumatología encabezado por Carlos Corona fue el que realizó la novedosa operación

  • El Hospital se sitúa en la vanguardia mundial con una técnica de muy reciente implantación

La sanidad pública asturiana está de enhorabuena, de la mano del Hospital Universitario San Agustín. El centro avilesino se ha convertido en pionero en la comunidad en implantar una novedosa técnica para tratar una de las lesiones de hombro más complicadas, que afecta sobre todo a la población de mediana edad: la rotura del manguito superior. El equipo del Servicio de Traumatología, encabezado por Carlos Corona, ha sido el responsable del éxito, que ha tenido su primer paso esta semana, con la operación en la que se ha realizado una reconstrucción capsular superior, a una mujer de 60 años, que presentaba una rotura compleja. En aproximadamente dos meses, este procedimiento, que los propios doctores definen como «una cirugía técnicamente compleja», se podrá efectuar con cierta regularidad. Estiman que, para una población como la que atiende el Área Sanitaria III, el número de intervenciones a lo largo de un año será de unas diez.

En España, la técnica fue implantada en el Hospital Universitario de Guadalajara, en 2015, por el jefe de Servicio de Traumatología, Álvaro Vinuesa. Él estuvo en Avilés el pasado jueves supervisando una intervención compleja, y también cara, por lo que supone un gran esfuerzo de inversión en el Área III, pero cuyas contrapartidas son evidentes: una sustancial mejora para los pacientes que sufren la rotura del manguito rotador de sus hombros (un elemento clave para garantizar la movilidad del brazo) y, al utilizar una técnica poco invasiva, la artroscopia, reduce de forma significativa la convalecencia y el alta hospitalaria se produce prácticamente al día siguiente de ser realizada.

Vinuesa explica que la técnica comenzó a realizarse por primera vez en Japón en el año 2005. «Allí se aplicaba un injerto a partir de un tendón propio -repasa-; nosotros utilizamos dermis porcina, que es bastante parecida a la nuestra, y a la que despojamos de todo lo que produce rechazo, para que sea colonizada por células humanas». Él comenzó a trabajar de esta manera en Estados Unidos en el año 2011, en Naples, Florida, en donde tiene su sede la compañía Arthrex, que ha contribuido a desarrollar los procesos de la intervención. Primero se probó en cadáveres, después en fantomas (maniquíes quirúrgicos), hasta establecer los pasos de la tarea. «La primera vez que hicimos la operación en una persona, tardamos cuatro horas. Ahora, en los casos buenos, podemos llegar a concluirla en una hora y media», indica Vinuesa, mientras subraya que no se trata de una operación rutinaria.

Contacto con Avilés

El desarrollo de las tecnologías de la comunicación ha permitido que los continuos avances médicos se transmitan en tiempo real de una parte a otra del mundo. Cuánto más sencillo de conseguir esa comunicación desde La Mancha hasta Asturias. Carlos Corona (Adjunto FEA, Facultativo Especialista de Área) entró en contacto con Vinuesa en un congreso médico. Y se propuso traer al San Agustín lo que su colega implantó con éxito en Guadalajara. Contaba con una ventaja para ello, el saber hacer del equipo de Traumatología avilesino en el uso de la cirugía artroscópica, el procedimiento por el que se realiza la nueva técnica quirúrgica. «La idea era ir nosotros allí, y que él viniese hasta aquí», apunta Corona. Así, el pasado jueves, uno de los quirófanos más amplios del San Agustín acogió la primera operación de este tipo en Asturias.

Junto a Vinuesa y a Corona, participaron Jesús García (FEA del San Agustín); Ricardo Hueso, traumatólogo del Hospital Álvarez Buylla de Mieres; Domingo Pérez, traumatólogo avilesino del Hospital de Cangas del Narcea (estos dos últimos, con la finalidad de tomar nota y en un futuro próximo desarrollar la técnica en sus propios centros de trabajo); Ana Escandón (FEA); José Luis González, como anestesista; el equipo de enfermeras de trauma del San Agustín, Rocío Peláez, Olga Beatriz Álvarez y Nieves Alonso, y Sergio Roncero (Residente R3). El equipo se preparó a conciencia, y la intervención, mediante anestesia general, se desarrolló sin contratiempos.

«Es habitual que realicemos operaciones mediante artroscopia, también en el hombro, por lo que acumulamos experiencia para hacer esta, que es una de las más avanzadas», puntualiza Corona, que se suma a Vinuesa al recordar que la puesta en marcha y realización de algo así solo se consigue «gracias al trabajo en equipo, desde las enfermeras y auxiliares, a traumatólogos y anestesistas». Un agradecimiento que el equipo protagonista hace extensible a la jefatura del Servicio, en manos del doctor Hernández Vaquero, y al coordinador, Mariano Cima; así como al director, Víctor Blanco, y al gerente del Área III, Enrique González, además de a todos los compañeros del Servicio de Traumatología y Ortopedia del San Agustín. Como recuerda Vinuesa, «esta operación es la punta del iceberg de un esfuerzo enorme, de trabajo, de estudio, de preparación».

Una labor que tiene un beneficiario, el paciente, gracias a un resultado que permite «quitar el dolor, ganar movilidad, y evitar tener que implantar una prótesis», resalta el doctor Jesús García, que especifica el procedimiento: «Sustituimos el tejido que teníamos, se integra y permite recuperar la función del hombro. La única alternativa es aguantar el dolor o colocar una prótesis. Es una técnica que necesita un gran aprendizaje, la implicación de mucha gente, y es un esfuerzo por parte del hospital».

Y que puede, desde Avilés, extenderse a otros centros asturianos. Lo reconoce Ricardo Hueso: «En prácticamente todos los hospitales se hace cirugía de hombro. Esta técnica nos da una herramienta para beneficiar a los pacientes. Implica ser muy detallista, delicado en la tarea, porque es muy compleja. Y este intercambio entre hospitales hace que el camino sea más fácil».

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