El Comercio
Ignacio Flórez, en una de las pasarelas de acceso a la playa de San Juan .
Ignacio Flórez, en una de las pasarelas de acceso a la playa de San Juan . / MARIETA

«En bajamar San Juan está peligrosa»

  • «La presencia de perros en Bayas supone un esfuerzo extra, no todos los llevan atados, como establece la ordenanza, y surgen conflictos»

  • Ignacio Flórez Coordinador de Salvamento en playas de Castrillón

Salvamento ya presta servicio en todas las playas de Castrillón, de lunes a domingo a 11.30 a 19.30. horas, y el número de socorristas irá aumentado progresivamente hasta alcanzar 36 durante julio y agosto, los mismos que en los últimos veranos. También se mantiene el coordinador, Ignacio Flórez. Es su décima temporada.

La plantilla aún no se ha cubierto.

En la primera convocatoria no se cubrieron la totalidad de las plazas, y la segunda ya está en marcha. Eso significa que más o menos una tercera parte de los socorristas van a ser nuevos, gente joven sin demasiada experiencia que necesita un margen de tiempo para ir cogiendo el ritmo del trabajo.

Da la impresión de que en Salinas y San Juan hay más arena que en los últimos años ¿Es así?

Sí, supongo que como consecuencia de que en invierno ha habido pocos temporales y no excesivamente fuertes. Lo que henos apreciado en estos primeros días es que en marea baja la playa de San Juan está peligrosa para el baño debido a que hay muchas corrientes y pozos. Confiamos en que a medida que avance la temporada irá cambiando a mejor, pero a día de hoy en bajamar no resulta sencillo habilitar zonas de baños seguras.

¿Es más peligroso bañarse cuando baja la marea?

Generalmente sí, cuando hay menos agua las corrientes suelen ser más fuertes y se forman pozos.

¿Se puede establecer un mapa de corrientes?

No. El mar es un medio dinámico y las corrientes varían en función de muchos factores. Por la mañana pueden formarse en un sitio y por la tarde en otro, de ahí que en ocasiones traslademos las zonas de baño. Lo que sí hemos hecho este año es instalar paneles que indican cómo actúan, cómo se pueden identificar y lo peligrosas que pueden ser. También se ha programado para el sábado 17 una jornada sobre deporte y actividad en la que explicaremos nociones básicas de primeros auxilios.

¿Cómo se pueden identificar las corrientes?

Las olas no rompen, la superficie está un poco más oscura y el agua se mueve en dirección opuesta a la orilla.

La mayoría de los rescates se concentran en la zona de El Espartal.

Al ser la más expuesta al oleaje es donde se forman las corrientes de retorno, desde la orilla hacia la zona donde rompen las olas. Es, por así decirlo, como un canal por el que el agua que llega a la orilla regresa al mar.

¿Qué hay que hacer si uno se ve atrapado en una de esas corrientes?

Lo que hay que hacer es bañarse en las zonas señalizadas para evitar cualquier riesgo, y lo que nunca hay que hacer es nadar contra corriente. Si eres un buen nadador puedes intentar salir de ella nadando de forma paralela a la orilla. Si no, lo mejor es dejarse llevar, mantener la calma y esperar a ser rescatado. La corriente se acaba donde rompen las olas, que terminarán llevándote a la orilla.

¿Cuál es la playa más segura de Castrillón?

Santa María del Mar. Está muy protegida, pero hay que evitar bañarse en los laterales, que en esa playa es donde se forman las corrientes.

¿Y la más peligrosa?

Todas las playas pueden ser peligrosas. A partir de ahí, Bayas está muy expuesta.

En una zona de Bayas se permite el acceso con perros. ¿Supone un problema añadido?

Supone un esfuerzo extra. No por los perros, sino porque surgen conflictos entre algunos propietarios y el resto de bañistas. La norma dice que solo se puede acceder con ellos a una zona concreta de la playa y que siempre han de ir atados, y sería bueno que todo el mundo la observase. Así no habría conflictos.

¿Y las escuelas de surf?

Ningún problema. Hay ocho autorizadas, y en la playa cabemos todos. Saben que la normativa impide introducirse en las zonas de baños con tablas o cualquier otro artilugio flotante, y la respetan.

San Juan se ha quedado sin bandera azul.

A nosotros no nos afecta. Esperamos que la afluencia sea la misma que en años anteriores, mucha gente, y cuanta más gente más posibilidades de que surja alguna incidencia. Y no solo en el agua, también en la arena, desde insolaciones a problemas cardíacos o simples picaduras de pez escorpión, la más frecuente. En la práctica totalidad de los casos se resuelven metiendo el pie en agua caliente.

¿Cuál es la situación más difícil a la que se enfrenta una socorrista?

El rescate múltiple, cuando hay varias personas en apuros, como sucedió hace dos años en El Espartal y hubo que lamentar una víctima mortal. Fue el peor escenario al que me enfrenté como socorrista.

Usted y su compañero Marcos Rodríguez y dos agentes de la Policía Local recibieron la Cruz del Mérito Civil.

Es no pasa de anécdota, agradable pero anécdota, sin más.

¿Ser socorrista es una profesión de riesgo?

Sin duda. Por muy preparado que estés cuando te lanzas al agua a rescatar a alguien mucho o poco siempre te la juegas. Hacemos una media de cincuenta o sesenta rescates al año, son demasiados.

¿Se sienten valorados?

Creo que cada vez más. La inmensa mayoría de la gente sigue nuestras instrucciones y comprende que estamos allí para garantizar su seguridad, aunque como en cualquier otra faceta de la vida, como por ejemplo la carretera, siempre hay alguno que no te hace caso. Para eso hay una ordenanza municipal que establece sanciones, aunque nosotros no somos nadie para sancionar. Lo que hacemos es solicitar la presencia de la Guardia Civil o de la Policía Local, aunque afortunadamente son casos aislados.

¿Alguna novedad con respecto al material?

Un vehículo todoterreno. Tenemos dos quads, dos motos, tablas de rescate, equipos de oxígeno, tablas de rescate y varios desfibriladores. Lo que esperamos es que el público colabore, que siga nuestras indicaciones y comprenda que los nuevos socorristas necesitan un período de rodaje.

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