El Comercio

Los intoxicados por mercurio denuncian negligencias en la atención del Sespa

José Ramón Rodríguez, Dori Acevedo, David Peláez, David Román y Gabriel Calota, en las instalaciones de LA VOZ DE AVILÉS.
José Ramón Rodríguez, Dori Acevedo, David Peláez, David Román y Gabriel Calota, en las instalaciones de LA VOZ DE AVILÉS. / MARIETA
  • El colectivo de afectados por el accidente en AZSA asegura que «se piden pruebas incompletas y los diagnósticos se están haciendo a medida»

«El servicio es deficiente y desaparecen pruebas y analíticas», asegura Dori Acevedo, portavoz de la Asociacion asturiana de intoxicados por Metales Pesados y Agentes Químicos. El colectivo de afectados por el escape de mercurio en las instalaciones de Asturiana de Zinc en noviembre de 2012 está más que descontento con la atención médica que están recibiendo por parte del Servicio de Salud del Principado. Aseguran que no se les practican las pruebas pertinentes para comprobar el avance de las secuelas del accidente y que, en muchos casos, esas pruebas se realizan «a bajo nivel», por lo que no arrojan unos resultados fiables.

«Me hice una resonancia con contraste que pagué de mi bolsillo en la que se ve un claro empeoramiento de patologías que ya tenía y en la que aparecen secuelas nuevas, pero la neuróloga del HUCA ha ordenando una cerebro-medular sin contraste, en la que no se ve lo mismo», explica Gabriel Calota, uno de los empleados de Ingeniería Montajes Norte (IMSA) que, hace ahora cerca de cinco años, trabajó de forma eventual durante unas semanas en el mantenimiento de la planta de tostación de Asturiana de Zinc en San Juan de Nieva y sufre las consecuencias de aquel escape.

«El consejero de Sanidad dice que no hubo negligencias, pero ha habido muchísimas y lo podemos demostrar con informes», señala Calota. Él, junto con varios de sus compañeros, blande papeles con membretes de varias clínicas y organismos que alertan sobre su estado de salud. «Las pruebas del HUCA son para cubrir el expediente y se ignora deliberadamente que se trata de un colectivo que recibió niveles de mercurio superiores cien veces a las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud», dice Acevedo.

Según explica la portavoz, los profesionales médicos «se niegan a reflejar en los informes muchos de los síntomas que ellos refieren» y, al mismo tiempo, van dándose de bruces con una situación en la que ellos sufren dolencias pero les dicen «que las pruebas son normales», afirma José Ramón Rodríguez tras haber pasado por la consulta de neurofisiología.

«Hay dolencias que padecemos muchos de nosotros desde el accidente, pero no las achacan al mercurio, sino que nos dicen que son cosas de la edad», denuncia David Peláez quien, junto a David Román y Carlos Acevedo protagonizaron el verano pasado una huelga de hambre para exigir que tanto el HUCA como la mutua Fremap les atendiesen correctamente.

Muchos de los afectados por la intoxicación han vuelto estas últimas semanas a ser llamados a consulta en el hospital ovetense, después de haber sido en algunos casos dados de alta y en otros de haber pasado alrededor de dos años sin consultas. Aunque lo cierto es que, a pesar de que se les han vuelto a hacer pruebas, los tratamientos, más allá de los opiáceos y la atención psicológica, brillan por su ausencia. «Exigimos que les traten expertos en toxicología», clama la portavoz de la asociación. «No puede ser que les atiendan médicos de cabecera que no saben nada sobre el mercurio», dice.

Facturas sin abonar

Acevedo asegura que «se piden pruebas incompletas y los diagnósticos se hacen a medida» y, por si fuera poco, reciemente se han encontrado con un problema añadido: Asturiana de Zinc e IMSA han dejado de abonar las facturas prometidas de consultas en médicos privados. «Ocurre desde el fallo judicial que condenó a mandos de las empresas a nueve meses de cárcel», exponen.

La asociación exige que tanto el Sespa como Fremap «cumplan con su deber» y se les brinde una atención adecuada, que se reanuden las pruebas y que vuelvan a abonarse las consultas privadas necesarias en su situación.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate