El Comercio

Vecinos de La Carriona denuncian la conflictividad que genera una familia

  • Varios inquilinos aseguran sufrir casi a diario amenazas de muerte por parte de algunos de los miembros del clan familiar

«Llevo viviendo aquí 42 años y jamás discutí con nadie ni tuve ningún problema», asegura una vecina de la calle Navarra, en el barrio avilesino de La Carriona, que ahora denuncia la incomodidad de compartir zona con una familia de etnia gitana «conflictiva y muy peligrosa» instalada desde hace casi una década en uno de los bloques. «La situación se ha agravado en este último año desde que la matriarca saliese de la cárcel», recalca la misma denunciante.

No ha sido la única que ha dado la voz de alarma; varios vecinos de la zona han expresado su preocupación a este periódico, donde han acudido derrotados tras presentar las correspondientes denuncias y poner en aviso a policía, juzgado y Ayuntamiento. «Ellos son los primeros conocedores de la situación, los agentes vienen prácticamente todas las noches a poner orden porque no paran de armar follón y 'juerga'», señala otro de los afectados.

El ruido no es, sin embargo, lo que más preocupa a los inquilinos. «Tienen a varias personas amenazadas de muerte y no es la primera vez que enseñan un cuchillo con actitud desafiante», replica una vecina. Como cabe esperar, todos prefieren mantenerse en el anonimato debido a las posibles represalias.

«Yo ya ni me asomo por la ventana para no tener que ver el ambiente que generan, porque además trafican con droga y cada vez atraen a más gente interesada en hacer negocio», explica la última mujer, quien rechaza atribuir la conflictividad a razones de etnia. «Aquí siempre ha habido familias gitanas y nunca hemos llegado a una situación como la de ahora», defiende.

Todos lamentan que las instituciones «se laven las manos» y hacen un llamamiento para que intervenga o bien Vipasa o los servicios sociales antes de tener que lamentar «que corra la sangre».

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