El Comercio

Retiran la acusación a Julián Rus por la deuda de Los Telares tras su venta a un fondo de inversión

Julián Rus, ayer por la mañana a la entrada del Juzgado de lo Mercantil de Gijón.
Julián Rus, ayer por la mañana a la entrada del Juzgado de lo Mercantil de Gijón. / MARIETA
  • El Juzgado de lo Mercantil Nº 3 de Gijón solicita a Gryphus Partners, a dos de sus gestores y a la sociedad Appaloosa el pago de los 21 millones de euros

El Juzgado de lo Mercantil Número 3 de Gijón tendrá que decidir si el fondo suizo Gryphus Partners, dos de sus gestores y la sociedad Appaloosa Investments son los responsables de la deuda de 21 millones de euros alcanzada por la empresa Los Telares entre 2014 y 2015. Sobre su fundador y expropietario, Julián Rus, tanto la administración concursal como la Fiscalía del Principado retiraron ayer la acusación al haber podido demostrar su defensa que el empresario «había sido diligente en toda su gestión y que no había tenido ninguna responsabilidad en el resultado final de la crisis final de Los Telares», según explicó el abogado Ángel Bernal, a la salida de la vista oral.

Los informes de los peritos fiscales y las alegaciones presentadas convencieron a las acusaciones de que el fundador había hecho todo cuanto estaba en su mano, incluida la inyección de patrimonio personal una vez que la compañía había sido vendida a un fondo para lograr su salvación. «En el periodo en el que se le imputaba, realizó sus mayores esfuerzos para la continuidad de la empresa, para pagar todas las deudas y mantener los puestos de trabajo», defendió su letrado, que también demostró que había contratado «diligentemente la búsqueda de un fondo de inversión, por lo que no se le puede hacer responsable de lo que los dueños del fondo hicieron después».

Sí se mantuvo la acusación contra Gryphus Partners, contra sus gestores Zahid Ali Hussain Kasim y Mairaj Taufiq, y contra la sociedad instrumental Appaloosa Investments, que se encuentra en proceso de liquidación. Declarados en rebeldía hace meses tras no haber presentado ninguna alegación sobre el proceso durante su instrucción judicial, ahora su situación se agrava tras la decisión de la Fiscalía de deducir testimonio por si hubieran cometido algún delito, con lo que se abre la vía penal contra ellos.

El juicio ha quedado visto para sentencia, pero tras lo ocurrido ayer ya se sabe que Julián Rus «será declarado no afectado por el concurso, que sí será culpable para todos los demás», anticipó Bernal. Está previsto que los condenen a cubrir el déficit como responsables por una gestión negligente.

Tras la sorpresa inicial por el rápido desenlace de una vista oral que se preveía larga, Julián Rus se mostró aliviado y «muy contento» después de que se le retiraran los cargos por los que se enfrentaba al pago de 6,7 millones de euros y a dos años de inhabilitación en la administración de cualquier sociedad por su participación en la gestión de Los Telares de abril a noviembre de 2014.

Al fondo suizo, sus dos gestores y a la sociedad Appaloosa, se les solicitaban los 14.400.000 euros restantes, más diez años de inhabilitación por sus decisiones al frente de la compañía desde diciembre de 2014 hasta la liquidación de la misma, que tuvo lugar oficialmente el 16 de julio de 2015. La solvencia del fondo había sido avalada por la entidad financiera Liberbank.

Cuarenta años de historia

Los cuarenta años de historia de la cadena textil fundada en 1975 en Avilés por el empresario astorgano Julián Rus concluyeron en 2015, tras ímprobos esfuerzos por mantener a flote un negocio que daba empleo a más de medio millar de personas en toda España, la mayoría en Avilés. Llegó a tener 105 tiendas repartidas por todo el país.

Con su sede oficial en el polígono industrial de Las Arobias, la compañía recibió un primer embate del mercado en el año 2000. Fue superado, pero ocho años después, a la reducción del consumo se unió un problema financiero que, a la postre, provocó los primeros ajustes de empleo, un concurso de acreedores en 2012 y, finalmente, el concurso de liquidación.

El cierre efectivo de sede central y tiendas tuvo lugar en junio de 2015. Los trabajadores se acogieron al permiso indefinido y retribuido que había aprobado el Juzgado de lo Mercantil Número 3 de Oviedo, en Gijón, en vista del desabastecimiento total de las tiendas y de los almacenes y hasta que se firmara la liquidación definitiva de la sociedad.

El concurso de extinción de Los Telares fue llevado por Leopoldo Pons, Abogados y Economistas en calidad de administrador concursal, que cargó prácticamente toda la responsabilidad en los gestores de Gryphus Partners. A ellos solicitó 20.828.171 euros y diez años de inhabilitación. Para Julián Rus, por haber estado al frente de la empresa entre abril y noviembre de 2014, pidió una responsabilidad de 337.000 euros y dos años de inhabilitación.

En su escrito de defensa, el abogado de Rus insistió en que su cliente había percibido un sueldo como asesor, sin poder ejecutivo, desde que el fondo suizo se hizo cargo de la gestión de Los Telares, en diciembre de 2014. Recalcó que el empresario había vendido material por valor de diecisiete millones de euros y había abonado importes por más de veintiuno, además de mantener los empleos. Recordó, además, que el deterioro de la relación profesional entre el fundador y los nuevos propietarios se agrietó pronto, hasta el punto de que se llegó a prohibir la entrada de él y de su personal de confianza en la sede de la compañía.

La Fiscalía del Principado de Asturias, basándose en el informe del administrador concursal, fue mucho más allá en la exigencia de responsabilidades al interpretar que Julián Rus había vendido la sociedad a un fondo suizo y no tenía ninguna intención de reflotar la empresa, sino que solo buscaba liquidarla y beneficiarse de ello.

A pesar de que el fondo suizo se ha mantenido al margen de todo el proceso, la defensa de Rus ha tenido que desmontar también esta acusación al repercutir directamente sobre su cliente. Pudo demostrar que Gryphus Partners perdió en la operación una cantidad aproximada de 1,2 millones de euros.

A la vista de todos estos datos, ayer Fiscalía se retractó y se adhirió a la posición del administrador concursal, que se mostró favorable a retirar todos los cargos sobre Rus. El empresario recibió numerosas felicitaciones por haber quedado al margen de un proceso mercantil complicado y agotador, tanto personal como patrimonialmente.

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