El Comercio

Nueva Rula de Avilés cierra 2016 con un resultado positivo de 53.729 euros

Cajas de pescado son depositadas en la cinta de la cancha de la lonja de Avilés para su inmediata subasta.
Cajas de pescado son depositadas en la cinta de la cancha de la lonja de Avilés para su inmediata subasta. / Patricia Bregón.
  • Las cuentas reflejan estabilidad financiera, con un patrimonio neto de 1.447.968 euros y 1.424.497 de deuda a largo plazo

Nueva Rula de Avilés regresa a la senda del beneficio. Tras cerrar 2015 con unas pérdidas de 76.578 euros, el pasado ejercicio arrojó un resultado positivo de 53.729 euros pese a que la cifra de negocio se redujo en un 13% como consecuencia de la acusada caída de capturas subastadas en la lonja, un 25% menos que al año anterior. En concreto, 13.114.000 kilos de pescado fresco frente a los 17.489.000 de 2015, según datos aportados por la sociedad. El ajuste de otras partidas, como los gastos de explotación, con un resultado positivo de 26.698 euros, lejos de los 83.408 en rojo de 2015, y los financieros, que pese a mejorar aún dejan un saldo negativo de 23.377 euros, son los principales factores que han permitido que la sociedad mixta que gestiona la venta de pescado en Avilés, la plaza más importante de Asturias, se tiñese de verde.

Al margen del saldo del resultado del ejercicio las cuentas, que han sido auditadas, reflejan una situación patrimonial saneada y estabilidad financiera, con un patrimonio neto de 1.447.968 euros, una deuda largo plazo de 1.424.497 euros y liquidez para hacer frente a sus obligaciones.

Nueva Rula de Avilés concluyó en 2015 la construcción de una nueva fábrica de hielo que supuso una inversión de 1.594.968 euros, de los cuales 870.000 procedieron de una subvención del Principado. Su imputación a resultados se realiza de forma proporcional a la amortización de los bienes que financia, con lo que en base a la fecha de entrada en funcionamiento en 2016 se dotó una amortización de 162.584 euros, a la vez que se imputaron a resultados subvenciones relativas a este activo por un total de 92.493 euros. Adicionalmente la sociedad obtuvo un préstamo bancario a largo plazo, siete años, para financiar la parte de la instalación no cubierta por la subvención.

La cuenta ‘Deudas con entidades de crédito’ recoge los préstamos dispuestos a largo plazo para financiar la referida fábrica de hielo y también otro concedido para hacer frente a las actas tributarias por importe de 1.227.511 euros con el que se zanjó, por acuerdo, la inspección fiscal de la que fue objeto la sociedad por realizar ventas sin declarar. Hacienda también puso su lupa sobre armadores y comercializadores, que de igual forma cerraron acuerdos con el fisco para evitar multas o males mayores.

La cuenta ‘Clientes por ventas y prestación de servicios’ refleja 1.926.061 euros que obedecen al ciclo comercial ordinario, saldos con antigüedad inferior a seis meses, y guarda relación con el saldo de proveedores, cuyo importe es de 1.704.103 euros. En la de ‘Otros pasivos financieros’ figuran 194.986 euros que se corresponden en su totalidad con las fianzas depositadas por los clientes en garantía de las operaciones comerciales para así poder ejercer su actividad en la lonja, mientras que en la de ‘Deudas con entidades de crédito a corto plazo’ hay 1.069.701 euros derivados de dos pólizas de crédito por importe de 784.386 y 285.314 euros al vencimiento a corto plazo de los préstamos a largo.

Voto en contra

Las cuentas fueron aprobadas por el consejo de administración de la sociedad, constituida en 2008 al objeto de gestionar la lonja de pescado, que un año después iniciaría actividad en sus actuales dependencias. Está integrada por la Autoridad Portuaria, poseedora del 33,77% de las acciones, la Cofradía de Pescadores Virgen de Las Mareas (33,71), el Principado (31,51%), la Cámara de Comercio, Industria y Navegación de Avilés , con el 1,01% restante.

Hasta entonces la gestión estaba en manos de la referida cofradía, que desde hace dos años no acude por decisión propia a los consejos de administración. En esta ocasión sí lo hizo por medio de un abogado, a la postre el único miembro del consejo que no dio el visto bueno a las cuentas del año pasado. La decisión puede enmarcarse en el conflicto que enfrenta a ambas partes. La cofradía solicitó en 2015 recuperar la gestión en solitario de la lonja mediante la compra de acciones, al entender que la actual es «negligente y contraria» a los intereses de la sociedad.

El consejo de administración rechazó tal posibilidad y también la pretensión de la cofradía de abrir un proceso para depurar posibles responsabilidades en el seno de la sociedad a raíz de la referida inspección del Agencia Tributaria, decisión que llevó a la cofradía a interponer una demanda contra trece integrantes del consejo de administración de Nueva Rula de Avilés en distintas etapas, pendiente aún de resolver.

Las perspectivas para el año en curso superan los resultados del pasado ejercicio gracias al repunte que experimenta la actividad pesquera. Según Puertos del Estado, a 31 de mayo el volumen de subastas en la lonja de Avilés había aumentado un 6% con relación al mismo período del año anterior, hasta alcanzar 7.048.962 kilos, y la facturación un 14,5%, 14,44 millones de euros.

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