San Agustín llena de público y de fiesta la noche del sábado

Imagen del Mercado Medieval en la noche del sábado en la plaza de Carlos Lobo.
Imagen del Mercado Medieval en la noche del sábado en la plaza de Carlos Lobo. / MARIETA

El mercado y los conciertos congregaron a miles de personas, y bares y terrazas presentaron su mejor cara durante una bochornosa madrugada

J. F. GALÁN AVILÉS.

Un sábado de San Agustín con un ojo puesto en el cielo y otro en la seguridad para que la madrugada festiva por excelencia volviese a convertirse en un auténtico imán para avilesinos y foráneos, que llenaron las zonas de ocio. Aunque algunos actos de la programación, como la verbena en la pista de la Exposición, integraron a varias generaciones, la juventud se hizo fuerte en los 'botellones' que se formaron en los lugares acostumbrados. El más multitudinario, el del parque del Muelle, hasta donde llegaba el eco de la actuación de Amparanoia, en el festival Las Músicas, celebrado en la plaza del Niemeyer.

Fue el de Amparo Sánchez el más concurrido de los tres conciertos de esta primera edición del festival, que se estrenó con un más que discreto público para las actuaciones de Bambikina y Bombino, que por otra parte no defraudaron a quienes se acercaron hasta una plaza ya preparada para la celebración ayer domingo de la Holi Party (con los carteles indicativos de los distintos servicios colgados) y que extremó las medidas de seguridad. Entre cuatro y cinco agentes comprobaban los bolsos y mochilas de los asistentes antes de acceder al recinto, asimismo vigilado en su parte posterior.

Terrazas de bares y restaurantes presentaron su mejor cara gracias a una noche cálida y bochornosa que terminó descargando a eso de la una de madrugada. Fueron poco más que cuatro gotas, suficiente para que parte del público que seguía la actuación de la orquesta Palladium en la Exposición prefiriese buscar cobijo en los bares más cercanos.

La madrugada terminó colocando a cada uno a la zona en la que, por edad, parece corresponderle. Así, quienes ya van entrando en años se decantaron principalmente por los bares de Galiana y El Carbayedo, mientras Sabugo quedó para los más jóvenes, muchos de los cuales resistieron allí hasta el amanecer.

A pesar de la cantidad de gente que el sábado llenó las calles del centro de Avilés, no se registraron grandes aglomeraciones, salvo en las zonas de 'botellón' y en el Mercado Medieval, ni incidencias dignas de mención. La madrugada fue tranquila para policías y sanitarios, y solo los servicios de limpieza sufrían ayer por la mañana las consecuencias de los excesos etílicos.

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