El San Agustín mejora su lista de espera quirúrgica al bajarla un 10,6% el año pasado

Imagen de archivo de una operación en el Hospital Universitario San Agustín. /  PATRICIA BREGÓN
Imagen de archivo de una operación en el Hospital Universitario San Agustín. / PATRICIA BREGÓN

El ejercicio se cerró con 1.890 personas aguardando por una intervención, 7.885 por una consulta y 4.254 por una prueba

FERNANDO DEL BUSTO AVILÉS.

El Hospital Universitario San Agustín (HUSA) cerró el pasado año con unos buenos indicadores de calidad, ya que tanto el número de pacientes en lista de espera quirúrgica, de consultas externas y para pruebas diagnósticas se redujo, según los datos oficiales de la Consejería de Sanidad de diciembre de 2017.

A finales del pasado año, el San Agustín tenía a 1.890 personas aguardando por una operación, 7.885 en espera por una primera consulta externa y 4.254 por una prueba diagnóstica. Los datos del pasado año confirman la recuperación del pulso en la actividad del centro de referencia de la comarca.

Este año, la información facilitada por el Principado incluye nuevos datos, por ejemplo, el número de pacientes que, aguardando por una operación, no pueden ser intervenidos por razones objetivas (por ejemplo, sufrir otra patología o estar pendientes de pruebas diagnósticas u otra consulta), pero que figuran en la lista de espera. De las 1.890 personas que aparecen registradas, esta situación se produce en 172, un 9,1% de los casos. Es decir, de cada cien personas que deben operarse, nueve no pueden ir al quirófano por razones objetivas.

La posibilidad de ser intervenidos en otro centro fue rechazada por 188 pacientes La demora media de las operaciones alcanza los 58 días y disminuye en un año

La evolución de la lista de espera quirúrgica evidencia su disminución. Diciembre del pasado año se cerró con un descenso del 10,6% al pasar de las 2.114 personas en diciembre de 2016 a las 1.890 en el cierre del último año. Es significativo que, en junio de 2017, a mitad del ejercicio, 1.928 pacientes figuraban en lista quirúrgica, lo que evidencia que este comportamiento se produce a lo largo de todo el año y no sólo en periodos concretos.

Los periodos medios de espera se encuentran en márgenes aceptables, ya que la mayor parte se encuentran cerca de los dos meses. El más bajo es en Dermatología con 38,65 días y el más alto Traumatología, con 67 días. En esta situación, la preocupación son los plazos máximos de espera. En el caso de Dermatología se alcanzan los 111 días, mucho más alto que la media.

Teniendo en cuenta que de los 63 pacientes en lista de espera estructural, hay 35 que son nuevas incorporaciones, y que se produjeron sesenta salidas, y con una demora media de 38,65 días, ese tope evidencia que la tendencia es a demorar las intervenciones. De hecho, la espera media del total de operaciones del servicio alcanzó los 78,37 días en diciembre de 2017. La dificultad para contratar especialistas es una de las causas de esta situación, que se reproduce en otros servicios.

También es importante comparar dos datos que, hasta la fecha, no se divulgaban: el número de personas que se incorporan a la lista de espera y el de salidas. Si este es superior, se demuestra que la lista se reduce y predominarán las esperas cortas.

El conjunto de datos del HUSA reflejan ese comportamiento. Así, en diciembre de 2017 hubo 526 personas que se incorporaron a la lista de espera y se operaron a 565, aunque luego los comportamientos varían mucho según las especialidades.

De todos modos hay que tener en cuenta que diciembre es siempre un mal mes para cualquier análisis por la sucesión de festivos que altera el ritmo habitual de trabajo. El pasado año, por ejemplo, la primera semana el HUSA estuvo a medio gasta por los puentes de la Constitución y la Inmaculada.

Otra novedad es la información sobre el número de pacientes que rechazan ser operados en otro centro. Es una posibilidad recogida en la legislación asturiana y que se plantea cuando la persona lleva más de tres meses en lista de espera. En diciembre, 188 pacientes lo habían desestimado.

Tendencia en pruebas

Otro dato que evoluciona de forma positiva es la reducción en el número de personas esperando por pruebas diagnósticas. Diciembre del pasado año se cerró con 4.254 pacientes en esta situación, 116 menos que en diciembre de 2016, lo que representa una disminución del 2,65%, siendo fundamental la evolución de las resonancias. Además de la importancia de la comparativa anual, otro dato interesante es la tendencia, toda vez que 2016 también había implicado una reducción respecto a 2015.

Ese año, diciembre cerró con 4.860 pacientes esperando por una prueba diagnóstica y, en diciembre de 2016, el dato se reducía en 490 hasta 4.370, lo que supone una disminución del 10% anual.

La distribución de las pruebas de espera refleja la estructura habitual, con una gran demanda de ecografías (2.265 en total, sumando las pruebas con fecha y las que no la tienen), seguida del escáner, con 599 pacientes aguardando.

Los datos del Servicio de Salud del Principado de Asturias evidencian la carga de trabajo de los radiólogos. Al lado de las pruebas que aguardan, se encuentran las realizadas en ese mes: 956 ecografías y 845 escáneres, con los datos citados. No se puede olvidar que cada una de estas exploraciones necesitan un tiempo largo de realización.

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