El San Agustín sustituye las prótesis por parches de piel en cirugías de hombro

Un momento de la artroscopia de hombro con parche de tejido humano realizada ayer.
Un momento de la artroscopia de hombro con parche de tejido humano realizada ayer. / LVA

Se aplica en roturas totales del manguito rotador y en esta segunda operación en siete meses se ha podido emplear dermis humana en lugar de porcina

C. DEL RÍO AVILÉS.

Si el pasado mes de junio el Hospital Universitario San Agustín (HUSA) estrenó en sus quirófanos una novedosa operación para la reparación del tendón supraespinoso del hombro, ayer repitió una cirugía de estas características pero, en esta ocasión, con piel humana en lugar de porcina. «Una demostración de lo que avanza la ciencia», resumió el doctor Carlos Corona, el traumatólogo a la cabeza de un equipo que contó de nuevo con la asistencia del doctor Álvaro Minuesa, jefe del servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología del Hospital de Guadalajara y el primero en aplicar en España esta técnica desarrollada en Estados Unidos.

Minuesa explicó que esta intervención evita una prótesis, una técnica más invasiva e irreversible, en pacientes con lesiones irreconstruibles del tendón supraespinoso del hombro, es decir, con el manguito rotador totalmente roto. La novedad, ayer, fue la utilización de «un parche biológico de dermis humana acelular para reconstruirlo». Tejido humano en lugar de porcino. En ambos casos, sin células o con el mínimo posible porque «la celularidad es lo que induce la respuesta inmunológica. Cuantas menos células tenga el tejido nuevo, menos respuesta de rechazo provocará en el paciente». El trozo de piel humana utilizada viajó desde un banco de tejidos de Berlín.

«Como un transplante»

La operación puede durar entre hora y media y tres. «Hemos ido simplificando la técnica y, en casos muy favorables, podemos tardar hora y media», aseguró el traumatólogo. Minuesa explicó que, hasta ahora, con las prótesis «'dañamos', en el buen sentido de la palabra, la articulación de forma permanente». Esta nueva técnica es «más biológica y tienen capacidad reparativa porque lo que pretendemos es que el cuerpo integre ese parche de piel y lo haga suyo, como si fuera un trasplante», ahondó.

El doctor Jesús García, integrante del equipo, subrayó la «calidad de vida» que representa esta técnica artroscópica para un paciente que conserva su articulación. Además, «disminuye la posibilidad de complicaciones», añadió Corona.

Carlos Corona y Jesús García tienen previsto viajar al Hospital de Guadalajara para dominar a la perfección una operación que beneficiará a entre ocho y diez pacientes al año. En el quirófano también estuvo el doctor Ricardo Hueso, traumatólogo del Hospital Álvarez Buylla, de Mieres.

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