Alarma por una desaparecida que al final se había ido voluntariamente

Y. DE LUIS AVILÉS.

La desaparición desde la noche del pasado lunes de Mercedes Garrido Maldonado, vecina de Llaranes, saltó a las redes sociales en la tarde del miércoles, después de que su pareja lo denunciase en la comisaría de la Policía Nacional. La familia más directa, padres y hermanos, llevaban ya muchas horas sufriendo la angustia de no saber nada de ella. El revuelo montado a partir de que se comenzó a conocer lo sucedido fue precisamente lo que hizo que Mercedes decidiera dar señales de vida pocas horas después. A primera hora de la mañana de ayer se ponía en contacto con uno de sus hermanos para asegurar que estaba bien y que su desaparición era voluntaria.

La Policía Nacional que había comenzado la investigación también consiguió ponerse en contacto con ella y la citaron en las dependencias policiales para comprobar que lo comunicado por teléfono, que su desaparición había sido voluntaria, era verdad. Una vez hecho, daban por cerrado el caso.

Su madre, ingresada en el hospital desde hace unos días, era la que confirmaba a LA VOZ DE AVILÉS que Mercedes se había puesto en contacto con la familia. Daba «gracias a Dios» tras unos días en los que la familia ha vivido especialmente angustiada. «Le dijo a su hermano que me dijera que no me preocupe, pero cómo no me voy a preocupar, una madre es una madre», contaba entre lágrimas por saber que su hija estaba bien, aunque esperaba que recapacitase y contase a su familia en dónde se encuentra para poder ayudarla.

Asegura que, aunque han vivido muchos problemas y situaciones difíciles en los últimos años, era la primera vez en que su hija desaparecía así durante tanto tiempo, lo que le hizo pensar en lo peor.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos