El albergue pierde 1.500 peregrinos tras la apertura de otro en Castrillón

Fotografía de archivo del albergue de peregrinos. / MARIETA
Fotografía de archivo del albergue de peregrinos. / MARIETA

En agosto, el mes que tradicionalmente pernoctaciones registra, llegaron trescientas personas menos al Pedro Solís

CRISTINADEL RÍO AVILÉS.

4.576 peregrinos se alojaron en el albergue Pedro Solís desde el pasado mes de febrero a octubre, 1.644 menos de los que lo hicieron en el mismo periodo del año anterior. 2016 ostenta hasta la fecha el récord en el número de pernoctaciones en la instalación municipal, con 6.479 de enero a diciembre. Sin datos de enero, el mes con más entradas fue agosto con 1.022, seguido de julio (920) y mayo (643). En el extremo contrario se situaron marzo (95) y febrero (17). No constan los números de enero porque la gestión estaba en manos del anterior presidente de la Asociación Asturgalaica Camino de Santiago, Jesús de la Rosa, que dimitió tras ser acusado de malversación por parte de la directiva.

Las causas de esta bajada de peregrinos pueden ser diversas, entre otras la oferta del cercano albergue de San Martín de Laspra, en Castrillón, cada vez más conocido. Además, se ha apreciado que este año el peregrinaje se ha decantado por el Camino Francés, lo que hace prever que el año que viene muchos repetirán experiencia por el del Norte.

Con el fin del verano, el albergue entra también en temporada baja y ajusta su horario. Del de mañana y tarde de los meses estivales se pasa al vespertino, que ha comenzado este mes. Los dos voluntarios que atienden a los visitantes pueden así turnarse y atender la instalación un día cada uno. Esta figura del hospitalero voluntario comenzó el pasado mes de febrero, cuando comenzaron los problemas en el seno de la asociación gestora y la actual presidenta, Mayte Gonzalo, entonces vicepresidenta, tuvo que coger las riendas. Gonzalo consolidó su nombramiento en la asamblea extraordinaria celebrada el pasado mes de septiembre.

Dos jóvenes voluntarios atienden a los peregrinos, ahora en invierno solo por la tarde

Estos dos jóvenes están asegurados, pero no perciben ningún emolumento y uno de los motivos por los que están allí, según explicaron a este periódico, es la práctica del inglés con los extranjeros que llegan, que representan dos tercios del total.

Los españoles fueron, de nuevo, la nacionalidad más habitual, seguida de alemanes, franceses e italianos con 1.078, 899, 438 y 379, respectivamente. Llama la atención, sin embargo, que algunos de estos números doblan los registrados el año pasado. La explicación puede ser doble: que no se registrara en 2016 la procedencia del peregrino -eso explicaría que consten, por ejemplo, cinco peregrinos canadienses o siete mexicanos en 2016 frente a los 71 y 41 del año en curso- o que el número de países emisores haya disminuido. Así, según los datos facilitados por el propio albergue el año pasado, el año pasado desde países como Sudáfrica, Portugal, Taiwan, Islandia, Egipto, Ecuador, Venezuela o Chile llegó un único peregrino, sin embargo en este 2017 el número de países de los que ha llegado un solo caminante se reduce a dos: Singapur (1) y Ruanda (1). Lo mismo ocurre con los países de los que proceden únicamente dos peregrinos.

El albergue ha funcionado con normalidad todo el año pero, desde que estalló la crisis en la Asociación Asturgalaica, se introdujeron cambios para mejorar y hacer más transparente la gestión. Por ejemplo, las cuentas del albergue las lleva una gestoría desde febrero. Aunque la pernoctación es gratuita, los peregrinos suelen abonar seis euros por las sábanas y fundas de almohada desechables y los utensilios que encuentran a su llegada.

Una instalación renovada

El invierno también ha reducido la frecuencia del servicio profesional de limpieza, que ahora acude un día por semana. Son los dos voluntarios los que se encargan de pasar la fregona el resto de los días y de fumigar los colchones utilizados. La ausencia de insectos y plagas es una prioridad para la directiva, que ha visto los estragos que insectos como los chinches han causado a peregrinos procedentes de otros albergues. De ahí que ni en esta temporada se baje la guardia y se siga llamando a la empresa encargada de la desratización.

Las renovaciones de 2011 y 2015 en el albergue, con cerca de 150.000 euros de inversión, se completaron el año pasado con la reforma de la instalación del suministro de agua en la planta baja y algunos modificaciones en la salida de aguas frente a la calle Gutiérrez Herrero. Obras menores en cualquier caso que contribuyen a mantener en óptimo estado un servicio muy valorado por los peregrinos. Es habitual leer muy buenas críticas de quienes lo conocen en distintos foros y redes sociales sobre el Camino de Santiago.

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