50 años de Alcohólicos Anónimos

La concejala Yolanda Alonso, presentando el medio siglo de Alcohólicos Anónimos en Avilés. / MARIETA
La concejala Yolanda Alonso, presentando el medio siglo de Alcohólicos Anónimos en Avilés. / MARIETA

La Asociación cumple medio siglo en Avilés preocupada por el consumo juvenil | Las primeras reuniones se celebraron en una lancha en Conde de Guadalhorce, y hoy la ciudad es sede nacional de su Oficina de Servicio

M. PICHEL AVILÉS.

Alcohólicos Anónimos cumple medio siglo de actividad en la comarca de Avilés, y su importancia en la ciudad se refleja en que aquí se encuentra la sede nacional de su Oficina del Servicio General. Preocupados por la evolución del alcoholismo, sobre todo entre los más jóvenes, la organización local recuerda sus inicios. «Las primeras reuniones en Avilés se celebraron en una lancha en la avenida del Conde de Guadalhorce, allí a la intemperie, sujetos a las inclemencias del tiempo», rememora Virgilio, uno de los encargados de presentar el aniversario ayer en el Ayuntamiento, junto a Carmelo, otro miembro de la organización, ambos anónimos, y Yolanda Alonso, concejala de Promoción Social, Educación, Ciudad Saludable y Cultura. La propia Alonso destacó la importancia de la labor desinteresada que presta la asociación.

Su historia en Avilés es la de una actividad incesante, y movilidad hasta encontrar sus sedes definitivas. «De Conde de Guadalhorce se pasó al Puente Azud, a unos barracones de Cruz Roja, y de ahí a la avenida de Gijón, en un local cedido por Arcelor», relata Virgilio, en el antiguo Hospitalillo de Ensidesa, en donde se concretó lo que había sido el germen de la primera agrupación de España. «Llegaron a hacerse reuniones en el campanario de la iglesia de San Francisco (San Nicolás de Bari)», desvela.

Hoy son cinco grupos en la comarca de Avilés, cuatro en el término municipal y un quinto en Salinas. «La media de asistencia es de unas diez personas por grupo y reunión, y se hacen dos reuniones por semana», indica Virgilio.

Datos inquietantes

Los datos que maneja la asociación, de los últimos estudios sobre el acceso al alcohol, una droga legal, de los participantes en sus reuniones no pueden ser más inquietantes, en una espiral que pasó del 41% que comenzaron a beber con menos de 16 años en 1994, y que en el 2008 ya se había disparado hasta el 48%. Y sin embargo, no son los más jóvenes quienes suelen protagonizar las reuniones, sino que la mayor parte de los participantes, el 61%, se encuentra en el tramo que va de 41 a 60 años. Por ello alertan desde Alcohólicos Anónimos del problema, conscientes de que su misión es transmitir el mensaje, «reconocer que somos impotentes ante el alcohol, que con él, nuestras vidas son ingobernables. Si reconocemos eso, es el punto de partida para empezar a salir», afirma Virgilio.

Destacaba Yolanda Alonso la importancia y necesidad de alertar de los peligros del consumo del alcohol desde edades muy tempranas: «Es muy importante incidir en los centros educativos, por eso todos los años se programan charlas de Alcohólicos Anónimos con los jóvenes, para que conozcan el problema al que se enfrentan».

«Sigue siendo un estigma y cuesta mucho tomar la decisión de acercarse», admite Virgilio, un problema que se agudiza entre las mujeres. «Notamos reticencias sobre todo en ellas, que son más consumidoras en casa que fuera, pero poco a pose van dando cuenta de la importancia de dar el paso», resalta, aunque para admitirlo, «es necesario tocar fondo», en palabras de Carmelo.

Y es que ese primer impulso es el más importante, porque como él mismo dice, «el que es alcohólico, lo es para siempre, podemos dejar de beber, pero no de ser alcohólicos». Y la ayuda del entorno inmediato, en esta enfermedad social, resulta clave, «porque el enfermo no ve el sufrimiento que genera a su alrededor», recuerda Virgilio. Y «es el entorno familiar el que ayuda a dar el paso, a intentar cambiar», confirma Carmelo. La ayuda de los compañeros en las reuniones, de sus propias experiencias, es un elemento clave para intentar salir, «pero si no aceptas el problema, los compañeros poco pueden hacer». Y recuerda el lema de la Asociación: «Si quieres beber es cosa tuya, si quieres dejar de beber, es cosa nuestra». El teléfono de ayuda de la asociación funciona las 24 horas los 365 días del año, y es el 649 235 531.

Más noticias

Temas

Avilés

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos