Prisión comunicada y sin fianza por acuchillar con una navaja a su pareja

Tramo de la calle de Llano Ponte, donde se produjo la agresión en una vivienda.
Tramo de la calle de Llano Ponte, donde se produjo la agresión en una vivienda. / MARIETA

El hombre fue puesto a disposición judicial tras entregarse ayer. Su familia asegura que el corte a la madre de tres de sus hijos fue accidental

C. DEL RÍO AVILÉS.

El Juzgado de Instrucción y Primera Instancia Número 5 decretó ayer una orden de prisión comunicada y sin fianza para J. J. G., el hombre que, presuntamente, clavó una navaja a su pareja en la ingle en el domicilio familiar el pasado viernes. El agresor, que se había dado a la fuga, había comunicado a la Policía Nacional su intención de entregarse el lunes. Fue puesto a disposición judicial inmediatamente después de hacerlo y allí se le informó de la orden de alejamiento de quinientos metros respecto a a la mujer y a sus cinco hijos (los tres menores también hijos de él) emitida el pasado viernes y de la que, al parecer, no tenía conocimiento.

En la decisión del juez de enviarlo a prisión pesó la politoxicomanía del individuo y un trastorno de la personalidad reflejado en el informe del forense, según explicó su representante legal del bufete de abogados ovetense Hernando y Asociados.

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La familia defendió ayer la actuación de J. J. G. y negó que hubiera atacado intencionadamente a su pareja, de la que estaba divorciado y con la que había retomado la relación. «Los problemas vienen por las dos hijas mayores que tiene ella», explicaron. Aseguraron que son «problemáticas» y que una de ellas protagonizó una sonada escapada con catorce años con un joven marroquí. Se dio la voz de alarma y «apareció en Egipto, antes de que fuera para Siria».

«El problema es que ellas son muy rebeldes y meten en casa a chicos magrebíes que andan robando cosas y, como él ya ha estado en prisión por varios delitos de chatarra, no los quiere en la vivienda porque tiene miedo de que la policía, si entra en casa, crea que ha sido él quien ha robado esas cosas», afirmaron.

Respecto a la agresión en sí, aseguraron que el corte se produjo al gesticular. «Ni él ni ella se dieron cuenta. ¡Pero si él estaba en casa cuando fue la policía y le dijeron que se fuera! ¡Ni siquiera ella ha denunciado, fue su madre!», exclamaba ayer una familiar.

Según el informe forense, el corte en la ingle es de un centímetro. La mujer, que fue atendida en el Hospital San Agustín, intentó escapar del juzgado el viernes cuando la trasladaron para ser valorada por el médico-forense.

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