«Los artistas somos ante todo trabajadores y honestos»

Yayo Cáceres.
Yayo Cáceres. / RON LALÁ
Yayo Cáceres, director de la compañía teatral Ron Lalá

Bajo la dirección de Yayo Cáceres, la compañía de teatro musical Ron Lalá trae mañana la comedia negra 'Crimen y telón' al Palacio Valdés

EVA FANJUL AVILÉS.

El reputado director, actor, músico y formador de intérpretes, Yayo Cáceres regresa a Avilés, mañana viernes, a las 20.15 horas, con 'Crimen y Telón', la última creación de la compañía de teatro Ron Lalá, a la que este argentino dirige desde le año 2001. Esta compañía de «teatro humor y música», tal y como ellos mismos se definen, ofrecerá en el Palacio Valdés su particular cóctel de texto y música en directo, que implicará la público avilesino en una auténtica historia del género negro en la que se investiga el asesinato del teatro en un mundo distópico en el que las artes están prohibidas.

-¿Por qué decidieron hacer esta obra?

-Nos apetecía hacer una distopía y se nos ocurrió que podíamos hacer un gran homenaje al teatro matándolo, es decir, planteando qué podría pasar si el teatro muriese y se decretase una ley seca del arte. Y así lo planteamos en la obra que transcurre en un futuro no muy lejano donde no existen los países, donde los seres humanos tienen prohibido el arte, todo es virtual, hasta el clima, y el poder mundial está en manos de un algoritmo.

-¿Qué obra reflexión proponéis con esta obra?

-Hombre, el protagonista, el detective Noir dice: «Somos analógicos y el arte da sentido a nuestra vida». Y es un poco eso, invitar a reflexionar un poco en que las artes dan sentido a nuestra existencia como seres humanos. Y pensando en esto en la obra planteamos un recorrido por toda la historia del teatro.

- Una obra compleja desde el punto teatral y con música en directo.

-Sí, porque mezclamos novela negra, cómic, ciencia ficción y, por su puesto, la música en directo, que es la característica más importante de Ron Lalá. Es un montaje bastante dinámico con muchas referencias a la profesión... y hasta ahí puedo contar sin hacer un 'spoiler'.

- ¿Y qué papel juega el público?

-El público es el principal sospechoso del asesinato, digamos. Así que cobra un papel clave dentro del desarrollo de la obra. De hecho, se va enterando a tiempo real de un montón de cosas que los propios personajes desconocen. Pero el punto de partida en todo esto es saber que estamos trabajando para la gente y eso es lo que está de fondo, al fin y al cabo, la labor del teatro es social, en el mejor de los sentidos.

-¿Cuál es el estado de salud del teatro en España?

-Es estupendo ver como, a pesar de todo, se está haciendo teatro por necesidad social, porque hay una demanda, y esa es la mejor manera de hacerlo. Desde el punto de vista institucional, si hubiera un grupo que se diera cuenta de que la cultura es una cuestión de Estado otro país sería este.

- Y en este contexto ¿cómo encajáis los 'ronlaleros'?

-Yo tengo una visión bastante cruda de lo que significa ser artista. Uno tiene que pensar que es un eterno principiante para ser un artista cabal. Si crees que ya lo sabes todo, estás muerto. Y en general, nuestra conciencia es esta, con cada montaje nos planteamos un nuevo reto y creemos en el trabajo sistemático como artistas. Creo que ante todo somos eso, trabajadores y honestos.

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