«En Asturias no había árbol, sino ramu de Navidá y se quemaba un tronco en el llar»

Alberto Álvarez Peña y Víctor Raúl Pintado, 'Vitu', posan junto a las dos versiones de su libro / MARIETA
Alberto Álvarez Peña y Víctor Raúl Pintado, 'Vitu', posan junto a las dos versiones de su libro / MARIETA

Víctor Pintado, 'Vitu' y Alberto Álvarez Peña presentan 'Un nataliegu perbullindiegu', el jueves, a las 19.30 horas, en el Aula de Cultura de LA VOZ DE AVILÉS

EVA FANJUL AVILÉS.

El escritor y profesor, Víctor Raúl Pintado 'Vitu', y el ilustrador e investigador, Alberto Álvarez Peña, han aunado talento y conocimiento para crear el libro 'Un nataliegu perbullindiegu'. Además de un cuento para niños esta publicación, editada por Trabe, representa un gran proyecto didáctico y antropológico en sus dos versiones, una en asturiano y otra en fala occidental bajo el título 'Un tronquín bullicego'. El principal objetivo de este trabajo es recuperar tradiciones asturianas ancestrales que están en peligro de desaparecer. El jueves, 30 de noviembre, a las 19.30 horas, los dos autores presentarán la obra en el Aula de Cultura de LA VOZ DE AVILÉS, en el Centro de Servicios Universitarios.

-¿Cómo surgió la idea de hacer este libro?

Víctor Raúl Pintado: En el campo educativo nos encontramos con una importante carencia de material didáctico en cuanto a tradiciones asturianas, quitando lo relativo a la manzana, el amagüestu y poco más. Así que, en busca de una solución, me puse en contacto con Alberto, le planteé a ver qué podíamos hacer, algo original relacionado con las navidades para trabajar un poco con los niños y él me comentó un poco lo que había, que es lo que se refleja en el libro, así como otras tradiciones también vinculadas a esta época pero que reservamos para un futuro segundo libro.

-Hablan de próximos libros, ¿se plantea como colección?

Alberto Álvarez Peña: Sí, es la colección 'Tiempu de'. En este caso tiempu de Navidá. El siguiente puede estar dedicado a 'les mascaraes d' inviernu' que empiezan con los aguinaldos ahora en diciembre y llegan hasta el Antroxu.

-Se trata, entonces, de un proyecto mucho más amplio...

VRP: Partimos de una filosofía que denominamos 'asoleyada' que pretende dar luz a todos esos bezos y tradiciones asturianas desaparecidas no hace mucho.

El protagonista de este primer capítulo es el nataliegu...

AAP: Sí, es el personaje principal del cuento. El nataliegu era un tronco que se ponía a quemar en el llar desde Nochebuena hasta año nuevo. A sus cenizas se les atribuía poderes mágicos y servían tanto para curar heridas, como para proteger el hogar, para evitar que cayeran rayos en la casa, así que se esparcían por la casa. También era muy apreciado por los pequeños de la casa, porque en él era tradición dejarles bollos dulces, según el testimonio recogido en Laviana por el investigador Xuan Fernández Piloñeta.

- ¿Qué otras tradiciones navideñas aparecen en este primer libro?

AAP: Pues, por ejemplo, otras elementos que se creen de origen escandinavo como el árbol de navidad, pues aquí también lo había pero no era árbol sino 'ramu de Navidá'.

Niños y adultos

-El libro tiene una doble aplicación, para niños y adultos...

AAP: Hay dos partes, el cuento que hace Vitu para los niños y luego la otra que intenta cubrir la carencia de la que nos hablaban los maestros de material, que ya no es un texto para niños sino un texto más didáctico, etnográfico dirigido a maestros y padres.

-¿Cómo se plantea la historia a los niños?

VRP: Para llegar a los niños y hacerles atractivo este contenido, creamos un personaje que es el tuero el tronco, que se puede identificar con un niño que comparte la historia con una niña y su abuela. Los protagonistas van al colegio y corren mil aventuras. Aparece una directora un poco mala, el maestro de llingua que cuenta la historia de los nataliegos y otras tradiciones. Y al final, el tuero no quiere que lo quemen, y cada vez que oye hablar del tema se pone como loco, lo rompe todo y de ahí el nombre de 'nataliegu perbullindiegu'.

-En el libro aportan referencias documentales de todas estás tradiciones...

AAP.: Recabamos documentos orales y escritos donde se habla de todo esto. Por ejemplo, del nataliegu nos habló Natalio Calvo, un vecino de Caleao, en Caso, que recordaba cómo era la tradición. También hemos encontrado documentos antiguos, por ejemplo del siglo XVI que reflejan cómo la iglesia quería prohibir esta práctica ancestral porque lo considera rito pagano, aunque no lo consiguen y como con otras muchas cosas lo acaban asimilando en celebraciones como las 'fogueras do gallo'

-¿Pasó lo mismo con el ramu de Navidá?

VRP: Sí, uno de los testimonios del 'ramu de Navidá' lo localizamos en San Esteban de Cuñaba, en Peñamellera Baja, donde según nos contaron se elaboraban con hojas de tejo, abeto o acebo porque son de hoja perenne y se engalanaban con chorizos, castañas o rosquillas y así lo hemos representado en el libro. Pero sabemos que también se hacían en Cangas del Narcea, en Ibias.

-Se trata de un trabajo antropológico de campo...

AAP: El problema que tenemos en Asturias es que los pueblos se van quedando vacíos y estas tradiciones desaparecen. Por ejemplo, en Cuñaba se hacían para la fiesta de San Esteban en diciembre, pero como la gente se fue marchando del pueblo ahora hacen la fiesta en agosto. Nuestras fuentes orales son, en su mayoría, personas de edad avanzada, así que el tiempo corre en nuestra contra.

-¿Y cómo se plantean recuperar la tradición del nataliego?

VRP: Ahora ya no hay llares en las casas y cada vez menos cocinas de carbón, así que este tuero, en vez de quemarlo lo incorporamos a la decoración navideña, como se ha hecho en otros sitios.

-La obra se publica en asturiano y fala del occidente en pleno debate sobre la cooficialidad

AAP: Hay un sector interesado en intoxicar este tema comparando la oficialidad con la semilla del independentismo, con extremismos. Galicia lleva treinta años con la cooficialidad y no pasa absolutamente nada.

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