Las aves migratorias comienzan a llegar para la temporada otoñal

Ánades en la ría de Avilés. / MARIETA
Ánades en la ría de Avilés. / MARIETA

Este es uno de los momentos de mayor presencia de especies aladas en la ría

E. F. AVILÉS.

Noviembre es un gran mes para observar aves en el entorno de la ría. Una de las zonas donde más actividad se concentra es la comprendida entre el Centro Niemeyer y la Marzaniella.

La mejora de las condiciones de vida observada en los últimos años propicia la llegada en noviembre de numerosas especies de patos llegan que escogen este lugar para pasar el invierno. Entre otros, «empiezan a llegar cercetas comunes de otros países del norte y del centro de Europa, así como los ánades reales o azulones, muy comunes porque crían aquí» , explica César Fernández Laó.

En este mismo lugar también se pueden observar muchos otros pájaros. Hay aves acuáticas como garzas, garcetas, martines pescadores, cormoranes y también terrestres como carboneros, petirrojos, mirlos, urracas, a los que se suma el escribano».

«Noviembre es un mes excelente porque empiezan a llegar las aves para invernar»

El otro lugar de gran interés que tiene la ría avilesina es la ensenada de Llodero. «Aquí también están empezando a llegar estos días chorlitejos, chorlitos, grises y correlimos comunes. Todas ellas especies limícolas que vienen a invernar quí», destaca el biólogo, miembro del grupo de ornitología Mavea.

Las gaviotas también forman parte de la fauna de la ría en época otoñal. Según el representante de Mavea, «noviembre es un mes excelente para que, haya temporales o no, se acerquen a nosotros aves de mar adentro, provenientes del lejano norte como las gaviotas tridáctilas o alguna gaviota que venga de Islandia o Groenlandia como la gaviota polar o la hiperbórea».

Salidas en barco

Precisamente con el objetivo de observar aves de alta mar y cetáceos, Mavea ha organizado una salida en barco al cañón de Avilés para mañana, domingo, 19 de noviembre. Unas 12 personas podrán disfrutar de la salida en catamarán hasta aguas del cañón de Avilés. Se partirá a las nueve de la mañana y la llegada la puerto de Avilés se prevé para las cinco de la tarde. El precio de 92 euros para no socios cubrirá el alquiler del barco y las cajas de pescado que servirán para atraer a las aves.

«El objetivo es avistar aves marinas como alcatraces, espardelas, gaviotas, charranes. Y el otro gran interés del cañón de Avilés son los cetáceos. Es uno de los mejores sitios del Cantábrico para ver delfines, calderones, algún rorcual y también se pueden ver peces como tiburones, algún pez luna», detalla el biólogo.

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