«Avilés es una ciudad 'chévere'»

La alcaldesa con el grupo Hwaseong, de Corea. / MARIETA
La alcaldesa con el grupo Hwaseong, de Corea. / MARIETA

Los grupos del Folclórico resaltan su capacidad de unir diferentes culturas

M. PICHEL AVILÉS.

El festival Folclórico Internacional de Avilés alcanzó ayer su ecuador con el final de las actuaciones en el auditorio del Centro Niemeyer. A partir de hoy, la música y el baile se trasladarán a las calles y plazas de la ciudad, llenándose del colorido de las agrupaciones llegadas desde Polonia, México, Corea del Sur y Colombia. Precisamente ayer tuvo lugar en el ayuntamiento la recepción oficial a las delegaciones en un acto multitudinario y festivo, que mostró la alegría de los participantes. Como dijo Patricia Holguín, una de las integrantes del grupo de Danzas Carmen López, de Colombia, «Avilés es una ciudad chévere y esta experiencia es única».

Los grupos subieron hacia el consistorio a través de la calle de la Cámara, al son de sus músicas tradicionales, con la vistosidad de sus trajes populares. Uno tras otro se dirigieron hacia el salón de recepciones, en donde les esperaba la alcaldesa Mariví Monteserín; la concejala de Festejos, Ana Hevia; Constantino Álvarez, por el PP, y Carmen Conde, por IU y, junto a ellos, Abelardo González, presidente de Sabugo ¡tente firme!, organizadora del festival.

«Venís a mostrar vuestra cultura, vuestra historia, en unos tiempos difíciles, con demasiadas fronteras; aquí nos unimos a través de la cultura, contribuyendo a un mundo en paz, más igual», les dijo en su alocución Mariví Monteserín, agradeciendo su llegada y recordándoles que Avilés «es una ciudad acogedora». Una a una, se acercaron las delegaciones y ofrecieron algunos presentes. La delegación mexicana incluso dio a probar una variedad rebajada de tequila a las demás delegaciones, y hasta al público que se acercó a la recepción.

Bailes y coros

El grupo colombiano Carmen López -Universidad del Valle mostró uno de sus bailes; la delegación polaca 'Bielsko' cantó a coro una canción tradicional; Hwaseong Dance, de Corea del Sur combinaron percusión, voz y danza; y Fusión Folclórica, de México ofrecieron sus inconfundibles sones acompañados de música de viento y cuerda. El salón se convirtió en un festival en miniatura.

Finalizado el protocolo, todos los grupos se entremezclaron, se fotografiaron, e improvisaron algunos bailes para deleite de los curiosos que paseaban por la plaza de España. «Es una ciudad muy acogedora, nos entendemos entre todos bien, aunque no hablemos el mismo idioma», resaltaba Patricia Holguín, ataviada con uno de los trajes típicos de Colombia, de los que traen varios, «de la costa atlántica, la andina y el Pacífico». Para ella, los pasacalles que comienzan hoy serán «una forma mucho más gratificante de mantener el contacto con el público». Era la primera vez que venía a España, como su compañero de agrupación, Andrés Cobo, quien también quedó gratamente impresionado. «Me gustan sus calles para caminar, y también hemos estado de tiendas, con muy buenos precios», resaltó. También destacó «la excelente acogida de la gente de Avilés».

María del Rosario y Alberto forman parte de la delegación mexicana. Ambos coincidían en la importancia de «una experiencia muy buena», y se mostraban encantados con «el trato de la gente, es muy educada». El centro histórico les ha evocado el del Distrito Federal, y expresaban la importancia del festival «para conocer la diversidad, lo que cada uno nos muestra de su nación».

Hoy la fiesta se traslada a las calles del centro, de 12.30 a 13.30 horas y a las 19.45 (Galiana, La Cámara y la plaza de España). A las 20.15 horas, Misa de las Naciones, en la iglesia de Santo Tomás.

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