Avilés clama frente a la trata en el Día contra la explotación sexual de mujeres y menores

Momento de la lectura del manifiesto, por parte de Ana Álvarez, de la oenegé Apramp. / MARIETA

La abogada Rosario González repasa sus orígenes y consecuencias y un manifiesto final exige una ley integral contra este problema

M. PICHEL AVILÉS.

La trata, la explotación de mujeres, niñas y niños con fines sexuales, es uno de los grandes problemas a los que se enfrenta la sociedad mundial en los albores de este siglo. Ayer se conmemoró el Día Internacional contra la Explotación Sexual y el tráfico de seres humanos, y Avilés clamó contra este fenómeno de ámbito planetario, en una jornada que culminó con la lectura de un manifiesto en el que se exigió a los poderes públicos la elaboración de una Ley Integral contra la trata de seres humanos de carácter estatal.

El fenómeno, lejos de achicarse, se agranda, asentado en tres pilares, como explicó en su conferencia Rosario González Arias, doctora en Derecho y especialista en derechos humanos y género, en una conferencia en el Edificio de Servicios Universitarios, junto a la concejala de Igualdad, Raquel Ruiz: «Hay que relacionar la explotación con la trata, con la prostitución, asentado en el heteropatriarcado, el capitalismo y el colonialismo». Ella misma reconoció que «los datos que se están conociendo son muy preocupantes».

Para abordar el problema, con cifras escalofriantes, como que «en Tailandia el turismo sexual supone la mitad de su Producto Interior Bruto, y en Holanda, un país del primer mundo, llegó a ser de un tercio», hay que hacerlo desde las causas y de una forma integral. Aunque hay consecuencias que se notan en la educación afectivo sexual de los jóvenes, y que terminan derivando en situaciones de desigualdad y violencia. «Habría que impedir la prostitución y la pornografía», resaltaba Rosario.

La trata «es quizá la forma de esclavitud más cercana a la ciudadanía española»

«Pero este problema, fundamentalmente de hombres, que son los que generan la demanda, parece que no entra en la agenda política», lamentó Rosario. Las pautas a seguir las marcan las directrices de la ONU, «que apuesta por el modelo nórdico, abolicionista con la prostitución, pero cuesta que los países lo pongan en marcha».

Su propuesta es «atender a las causas estructurales, con la regulación de la política migratoria, instalar las cuestiones de género en las administraciones públicas, de forma que se conviertan en sistemáticas y sistémicas», y sin desdeñar «las etapas de formación».

Por su parte, Ana Álvarez Virgós, mediadora social de la oenegé Apramp en Avilés, leyó el manifiesto final, en el que se instó a «hacer visible la que es quizá la forma de esclavitud más cercana a la ciudadanía española, y que sin embargo resulta invisible: la trata con fines de explotación sexual, que afecta a miles de mujeres y niñas en España».

Temas

Avilés

Fotos

Vídeos