«Avilés tiene enormes posibilidades y realidades para el emprendimiento»

Nicolás de Abajo, en primer término, junto a Pericles y Kike Riesgo, director del Clinic.
Nicolás de Abajo, en primer término, junto a Pericles y Kike Riesgo, director del Clinic. / PATRICIA BREGÓN

El director de I+D de ArcelorMittal, Nicolás de Abajo, destacó ayer, en la inauguración del Clinic Emprend@, los puntos fuertes de la ciudad

C. DEL RÍO AVILÉS.

Fue al final de su lección magistral, las que ya le toca dar por la edad, tal como se bromeó antes y después de su intervención en la inauguración de una nueva edición del Clinic Joven Emprend@ en el Palacio de Valdecarzana, cuando Nicolás de Abajo alabó las posibilidades de Avilés como ciudad para el emprendimiento en relación con la creatividad. El director de I+D Global de ArcelorMittal ensalzó las «enormes posibilidades y realidades» de la ciudad porque «lo que existe ya en sí mismo muy potente». A saber, «las dimensiones, la habitabilidad, la proximidad con empresas multinacionales en un entorno inmediato y la disponibilidad de enormes herramientas regionales». Esos son, grosso modo, los «factores» que hacen que Avilés «sea candidata número uno a ese mapa de ciudades 'spikys' (traducido al español como 'puntiagudas')» sobre el que ha reflexionado el economista Richard Florida. De Abajo destacó, además, la importancia que tienen las disciplinas artísticas para «completar la parte ingenieril».

Fue la respuesta a la última pregunta tras una intervención en la que el intraemprendendor, ingeniero y responsable del centro de I+D de ArcelorMittal de Avilés, un referente dentro de la multinacional, explicó los motivos por el que su propuesta triunfó pese a que ya existían otros nueve antes que este. Y aparte de los que pueden aparecer en cualquier manual de emprendimiento, como talento, beneficio, velocidad, coste y tolerancia al riesgo, que también ellos pusieron en la balanza, subrayó la importancia de «los valores del entorno del trabajo y el equipo».

De ese análisis previo del mercado, «nosotros excluimos la tradición como parámetro porque no nos venía bien. En nuestro caso, nuestro mercado interno estaba saturado. Teníamos que llegar con algo nuevo teniendo en cuenta la importancia que tiene la tradición y la ligazón que supone con material de trabajo y universidades». Decidieron «hacer lo contrario de lo que nos decían porque lo único que puedes contraponer a años y años de I+D es un poco rebeldía». «Nos dijeron que fuésemos pequeños y avanzásemos paso a paso y llevamos años en crecimiento sistemático de doble dígito; que nos quedáramos en el entorno local porque éramos demasiado pequeños y damos soluciones a 83 plantas de todo el mundo, a las que viajamos continuamente; que nos focalizáramos en un capítulo y fuéramos buenos en él y tenemos treinta líneas de investigación, pero con la combinación de todas hemos encontrado el valor», explicó.

«La innovación en la empresa es clave por la velocidad del cambio», señaló De Abajo

Aunque no se mostró seguro de que llevar la contraria fuera el mejor consejo que ofrecer a los jóvenes 'cliniqueros', en este ejemplo sí concentró las líneas que había tocado previamente y que tenían que ver con el mercado global al que se enfrenta todo emprendedor por más que no tenga pensado expandir su negocio más allá de su ciudad.

Nicolás de Abajo habló de la necesaria flexibilidad en un contexto en el que la «innovación en la empresa es clave por la velocidad del cambio» y la reducción de la vida media de una empresa. En Estados Unidos, en 1937 duraban unos 75 años y en 2012, quince. «Y la previsión de no pocos analistas es que va a bajar a los diez».

Señaló que la diferencia entre las empresas líderes en innovación y las que no lo son puede representar un 15% en el beneficio.

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