Avilés entra en bucle con Chejov

Ana Fernández, Marina San José, Raquel Pérez, Raúl Tejón y Carles Francino, ayer en el Teatro Palacio Valdés. / MARIETA

Raúl Tejón actualiza los códigos de 'Treshermanas' en la versión y dirección de la obra que estrena en el Palacio Valdés

ALBERTO SANTOS AVILÉS.

¿Quién no se ha parado a reflexionar alguna vez sobre su vida y ha llegado a la conclusión de que está encerrado en un bucle? Cambian los escenarios, la época, la sociedad, pero sentimos que estamos en el mismo punto. De eso trata 'Tres hermanas', la versión del clásico de Anton Chejov en la que el autor y director Raúl Tejón despliega toda su vitalidad para hacer una «actualización de códigos» a través de un reparto coral de diez actores y actrices que llegan al estreno de mañana en el Teatro Palacio Valdés (20.15 horas) con ganas de «entrar en contacto con el público».

Para Tejón, que ayer recibió la bienvenida a la ciudad de la concejala de Cultura, Yolanda Alonso, junto a parte del reparto (las tres hermanas, Ana Fernández, Raquel Pérez y Marina San José, además de Carles Francino), la humanidad está en 2017 «en el mismo punto que a finales del siglo XIX-principios del XX cuando Chejov se hace famoso. No avanzamos, aunque la técnica sí lo haya hecho, hasta hemos llegado a Marte».

La historia cuenta cómo tres hermanas, nacidas en Moscú, son trasladadas por su padre a una ciudad de provincias tras la muerte de su madre. Esa ciudad donde no pasa absolutamente nada es una tumba en vida para las tres que, acostumbradas al ritmo de la capital, ven cómo sus vidas se consumen, bien en el ocio, bien en la apatía o bien en el trabajo duro como único modo de callar el aburrimiento. «Todos tenemos una capital, un lugar que no tiene por qué ser físico, puede ser un lugar emocional, un elemento de crecimiento», explica el director. Para Raúl Tejón, el ser humano «está en bucle, necesitamos al otro para definirnos. No hemos aprendido a decir: esto es lo que soy. Con todo». Esa incapacidad del hombre para evolucionar en cuanto a la conciencia que tenemos de nosotros mismos, que también sentimos cuando nos enfrentamos ante otro ser humano, invita a la reflexión de unos personajes que no serán capaces de romper el círculo que los atrapa.

«¿Por qué empeñarse en vivir del pasado o del futuro sin preocuparse del viaje?», reflexiona el director

«Intento que mi vida no entre en ese bucle», responde con aire de rebeldía Ana Fernández, la hermana mayor de tres mujeres a las que invitaría fuera del escenario «a que no tengan nostalgia por el pasado que se fue, a disfrutar del presente. Mi pelea vital es que el día que me llegue la muerte haya vivido, con las circunstancias, de una forma lo suficientemente rica, que haya podido crecer como ser humano».

El mensaje de Raúl Tejón, «¿por qué empeñarse en vivir del pasado o del futuro sin preocuparse del viaje?», ha calado en un elenco de actores de primer nivel (añádase a los presentes ayer Emilio Buale, Fernando Albizu, Antonio Vico, Sabrina Praga, David González y Chema Trujillo), a los que no le ha costado convencer, por encima de cachés y de disponibilidad. «Divertido, positivo, vitalista y valiente», definieron ayer su figura casi de forma coral Ana Fernández, Marina San José, Raquel Pérez y Carles Francino.

La versión de 'Tres hermanas' empieza igual que acaba, porque al final los personajes, que no se mueven del escenario en toda la función, no serán capaces de romper ese círculo que les atrapa. Siguen en bucle, como el teatro Palacio Valdés, que vuelve a acoger un estreno nacional y que hace doce años vio nacer la carrera de actriz de Marina San José. Mañana habrá menos nervios que aquel otro estreno de 'El cartero de Neruda', «pero saldré llorando, igual que la primera vez», asegura.

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