Los barrios mantienen el pulso festivo pese a la cancelación de tres celebraciones

No solo se han caído las Fiestas en honor a la Virgen de Covadonga, también el Festival de la Cerveza que Versalles celebraba en junio. / PATRICIA BREGÓN
No solo se han caído las Fiestas en honor a la Virgen de Covadonga, también el Festival de la Cerveza que Versalles celebraba en junio. / PATRICIA BREGÓN

Los festejos de Jardín de Cantos, que se organizan por primera vez, vendrán a llenar el hueco que dejarán los de Versalles

C. DEL RÍO AVILÉS.

Ni La Luz ni Valliniello han celebrado este año sus fiestas patronales y tampoco lo hará Versalles en septiembre, pero en contraposición la renovada asociación de vecinos de Jardín de Cantos ha decidido dar un paso al frente y premiar al barrio con unos festejos que vienen a reivindicar el 'querer es poder'. Hay poco dinero, las actividades serán modestas, pero se llevarán a cabo algunas citas deportivas e infantiles para animar la zona y fortalecer los lazos de vecindad.

El calendario festivo municipal pierde, por tanto, 'solo' dos fechas y las que siguen en pie se esfuerzan por mantener el pulso festivo. Algunas asociaciones han mirado cada euro antes de contratar nada, como San Cristóbal, y otras como Llaranes se encuentran en fase de recaudación para poder ofrecer un programa tan completo como en ediciones anteriores. En cualquier caso, salvo las anunciadas bajas, que trataron de salvar los muebles hasta el último momento, el resto continúa en la batalla por cerrar un programa que muchas veces se logra gracias al tesón de sus organizadores más que a las posibilidades económicas.

El protestado canon de la Sociedad General de Autores (SGAE) aplicable a cada actuación musical parece, por tanto, no haber sido definitivo para la anulación de unos festejos cuyos organizadores reclamaron, encarecidamente, más manos antes de tomar la «dolorosa» decisión de tirar la toalla. Así ocurrió en La Luz, que estos días estaría celebrando sus fiestas de no haber sido canceladas. Tan solo festejó el Día del Socio el pasado 25 de junio. Todo el tirón asociativo que había demostrado el barrio en los últimos dos años, con gente joven implicada en un montón de actividades como la decoración navideña, organización de desfiles y las últimas fiestas, las del año pasado, que fueron un auténtico derroche de esfuerzo, parece haberse evaporado.

En Valliniello la situación ha sido muy parecida. Tras unos últimos años apostando por una serie de actos con demostrado gancho y pensados para todo tipo de gustos, la ausencia de una asociación vecinal ha dado al traste con lo conseguido hasta ahora. Una gestora es lo único que queda de la antigua asociación porque, como confirma Javier Díaz, «disolverla es casi más latoso que mantenerla inactiva», que es como está. «Al principio sí que daba un poco de lástima, pero tampoco era plan de seguir a cualquier precio. Yo ya he cumplido una etapa», afirmó. Díaz reconoce que, en los últimos años, la organización de fiestas se ha ido complicando con distintas exigencias y burocracia. «Al principio solo llevaban tiempo, luego muchas más cosas», resume.

Esas 'muchas más cosas' fueron, precisamente, el caballo de batalla anterior al canon de la SGAE al que ahora se culpa de todos los males. La redacción de un Plan de Seguridad, que era obligatorio por ley pero sobre el que se había hecho la vista gorda, llevó al Ayuntamiento a convocar a todas las entidades vecinales y comisiones de festejos para advertirles de que no levantaría más la mano. Ese plan solo había que encargarlo en una ocasión, siempre y cuando no se modificasen las condiciones de la parcela festiva, pero suponía un nuevo desembolso para las siempre ajustadas economías vecinales.

La Luz y Valliniello son dos de las tres 'caídas' del calendario' que ya se han quedado atrás sin mayores consecuencias, más allá del disgusto de sus antiguos organizadores.

El Polígono de La Magdalena, cuya asociación también reitera su cansancio, ha sacado fuerzas de flaqueza para convocar a sus vecinos en las calles. Este año decidieron adelantar las fiestas a la tercera semana de junio para no coincidir con el Festival de la Cerveza de Versalles que, finalmente, no se hizo. De la misma forma, Villalegre celebró sus fiestas de El Puchero. Con un nuevo miembro echando una mano en la asociación, se pudo repetir un programa muy similar al del año anterior e innovar con una 'holi party' que fue todo un éxito.

El Carbayedo, preparado

El pujante Carbayedo, siempre al día con la SGAE y con los requisitos legales, ya tiene el programa cerrado para San Roque. Y Miranda, uno de los deudores de la entidad de autores, ha convocado sus fiestas para el 28, 29, 30 de julio y 4 de agosto. Félix Rodríguez señala que tiene que haber una respuesta, tanto económica como presencial, a las fiestas para que estas puedan seguir adelante. No en vano, la asociación de vecinos tiene pendiente el pago del canon de los años 2012 a 2014.

En La Carriona decidieron la semana pasada que sí organizarán fiestas. Les echaba para atrás el tema económico, pero aún así han querido hacer algo. Las celebrarán el segundo fin de semana de septiembre, «antes de que empiecen las clases», y todavía no tienen un programa claro pero sí muchas ideas, según señala el presidente vecinal, José Ania.

La Comisión de Festejos de Llaranes está «intentado recaudar lo máximo posible» estos días para sufragar unos actos que no están cerrados pero sí pactados. Lo único que ya tiene fecha y hora es la carrera, que al igual que el año pasado será el primer fin de semana de agosto. Además, las fiestas en Llaranes cambiarán este año de emplazamiento. Una serie de problemas con la firmeza del terreno el año pasado han llevado a mover el escenario y los caballitos al lado del supermercado Dia.

San Cristóbal, que ya se ha puesto al día con la SGAE, ha decidido ajustarse el cinturón con la contratación de orquestas con menor caché y completar así un programa que, en la línea de los anteriores, ofertará música, juegos infantiles, fútbol, pasacalles, romería y fuegos artificiales.

La novedad está, por tanto, en Jardín de Cantos que ha elegido el primer fin de semana de septiembre para «hacer unas pequeñas fiestas», aclara el presidente de la asociación de vecinos, Sergio Sanzol. No querían que coincidieran ni con San Agustín ni con Nuestra Señora de Covadonga y tampoco que se fueran «muy lejos» en el calendario. Serán solo dos días, sábado y domingo, en el que organizarán algún evento deportivo y algo para los niños.

El hueco dejado por Versalles sí se notará, uno de los pocos barrios que atraía gente de otros a alguno de sus actos.

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