Los caminos que hicieron Santiago

El historiador Fernando López Alsina durante su intervención ayer en Valdecarzana. / MARIETA

Fernando López Alsina achaca al éxito del sepulcro la creación de la capital gallega | El medievalista abrió ayer en el palacio de Valdecarzana la s conferencias de las jornadas dedicadas a la ruta jacobea

S. GONZÁLEZ AVILÉS.

Las jornadas sobre el Camino de Santiago organizadas por el Museo de la Historia Urbana de Avilés, que sirven de homenaje a Juan Ignacio Ruiz de la Peña, acogieron ayer la conferencia del historiador y experto en la ruta jacobea, Fernando López Alsina, de la Universidad de Santiago de Compostela. El experto ha dedicado su tiempo y sus esfuerzos a investigar y reunir todos los documentos posibles sobre el Camino.

Después de años de investigación, ayer daba respuesta a una de las preguntas más básicas, similar a la del huevo y la gallina, si antes fue Santiago de Compostela o si primero surgió el Camino de Santiago. Parece que el orden está claro, «el éxito del hallazgo del sepulcro hizo que la ciudad se desarrollara, antes solo era un espacio rural», apuntó el historiador.

El espacio Santo se descubrió en el siglo IX, una época en la que la capital gallega que hoy conocemos era campo y ganado, nada más. Un siglo después y gracias al descubrimiento ya contaba con unas murallas que guardaban una incipiente ciudad. «Todo creado en torno a la iglesia que se creó con el sepulcro. Unas cuantas casas unidas dieron lugar a la primera calle, la de Los Francos, porque en ella vivían personas llegadas por la vía del Camino Francés», puntualizó López Alsina.

«Si la Iglesia no hubiera aceptado el hallazgo nada de lo que conocemos estaría ahí»

El hallazgo de este sepulcro ha dado vida al actual Camino de Santiago que lleva cada año a más de 200.000 peregrinos en procesión a la catedral gallega. Su repercusión se siente y ve en el resto de localidades por las que pasa «aunque en menor medida. Hay que tener en cuenta que si o si todos los peregrinos acaban en Santiago pero no todos van por la misma ruta», comentó el experto.

Los inicios del Camino de Santiago se tradujeron después en tres catedrales diferentes «cada una más grande que la anterior» y en una ciudad mucho más grande volcada con los peregrinos que la visitan. «Cada año vienen muchas más personas. Es un flujo que va en aumento y eso repercute. Además, lo que inicialmente era realizado por europeos ahora ya es un movimiento global porque llegan de todas las partes del planeta», comentó Fernando López Alsina.

El papel de la Iglesia

La clave del éxito estuvo en sus inicios, «si la Iglesia no hubiera aceptado el hallazgo del sepulcro como bueno nadie hubiera venido en peregrinación y en consecuencia, nada de lo que conocemos hoy estaría ahí porque probablemente esa zona rural de Santiago hubiera tardado en explotar o en desarrollarse», recalcó el historiador.

Aunque la manera clásica de llegar a Santiago era a pie o a caballo, los medios de transporte también han contribuido a la afluencia masiva. «Sigue habiendo mucha gente que se decanta por lo tradicional pero otros llegan a la ciudad solo para ver al Santo y conocerla y lo hacen en coche, en tren o en avión., y esos son incontables», aseguró López Alsina, que también hizo hincapié en como esos peregrinos fueron dando lugar a la sociedad actual, «del campo se pasó a decenas de oficios que hoy perduran».

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