Campanal será de bronce en Sevilla

El escultor, en su estudio, con el primer boceto de la escultura de Marcelo Campanal. / PATRICIA BREGÓN

Santarúa esculpe una escultura del jugador en un lance con Kubala que irá al museo del equipo hispalense

C. DEL RÍO AVILÉS.

El exfutbolista y atleta Marcelo Campanal tendrá su propia escultura en el estadio Ramón Sánchez Pizjuán del Sevilla FC. Será de bronce y aún está por determinar el tamaño, pero su amigo el escultor Vicente Menéndez-Santarúa trabaja desde hace un tiempo en un primer boceto de la figura que homenajeará al laureado deportista. El mejor defensa que tuvo el club y el primero que fue atleta además de futbolista en los años cincuenta. «Ahora todos los equipos buscan eso en sus plantillas, pero antes no era lo normal», defiende Santarúa.

La escena que el escultor ha elegido para representar a su amigo es un lance con Kubala. Marcelo se alza sobre el delantero que, sostenido sobre una única pierna y con la otra en el aire, trata de marcar. De momento es solo un boceto sobre el que calculará el ángulo y el peso que soportará esa pierna de Kubala sobre la que recae el sostén de los dos cuerpos, uno de ellos completamente en el aire. Santarúa ha querido representar así a su amigo «para demostrar su energía, de lo que era capaz, la preparación física que tenía y cómo era capaz de evitar un gol con aquellos saltos».

No hace falta justificar el porqué de la obra, pero a Santarúa le gusta hacerlo y recuerda que tras la patada que le dio Gento, que provocó que le extirparan el riñón, se recuperó y siguió jugando al mismo nivel. Ese es su amigo. Ese fue el gran futbolista del Sevilla FC y ahora patrimonio del deporte español, en su opinión no lo suficientemente reconocido. «Con esta pieza quiero colaborar en el homenaje a Marcelo Campanal por todo lo que hizo y por lo que representa para España, para Avilés y por el buen ejemplo para la juventud», afirma rotundo el artista.

Falta todavía que Marcelo Campanal pase y pose en su estudio. Menéndez-Santarúa necesita recoger matices de su expresión y asesoramiento sobre la postura. Esta obra sustituirá a un primer retrato pintado al óleo que Santarúa pintó con dieciocho años. Aquel cuadro, colgado en el estadio del Sevilla, desapareció cuando el equipo cambió de sede y nunca más se ha vuelto a saber de él.

La escultura de Campanal será la segunda del artista en Andalucía. La primera se inauguró el pasado mes de julio en Linares (Jaén). Representa a Fran Carles, capitán del Linares FC que falleció en 2016 por un deterioro multiorgánico a raíz, al parecer, de sufrir un golpe en un muslo con una mancuerna en el gimnasio unos días antes.

Los responsables del equipo vieron por internet el busto que el avilesino había realizado de Manolo Preciado, que había sido entrenador del Linares, y le pidieron que inmortalizara al malogrado jugador. Dice Menéndez-Santarúa que las esculturas son «como partos», trabajos «dolorosos» de los que resultan obra las que les coges «cariño». Pero el encargo del Linares fue más difícil que otros, por la menor familiaridad del escultor con la imagen del finado, de hecho tanto la madre como la novia le pidieron que redujera las orejas de la escultura, que por lo visto no eran al principio tan pequeñas como las de él. El resultado final emocionó a familia y aficionados el pasado 8 de julio durante su presentación en el estadio.

El boceto en barro de la cara de Fran Carles permanece tapado en su estudio frente al rostro de Woody Allen que tanto se fotografía en Oviedo, el busto de Philippe Cousteau del Museo de Anclas de Salinas, Barjola o Severo Ochoa. Entre ellos, uno mucho menos conocido porque nunca ha visto la luz, el de Oscar Niemeyer.

Fotos

Vídeos