Castañeda se siente al margen

Zona de viviendas en Castañeda, donde reina la maleza y la limitación de velocidad se incumple. / MARIETA
Zona de viviendas en Castañeda, donde reina la maleza y la limitación de velocidad se incumple. / MARIETA

Los vecinos denuncian una inseguridad que no solucionan ni Ayuntamiento ni Principado

ALBERTO SANTOS AVILÉS.

Castañeda no se siente parte de Avilés. A pesar de ser un pequeño núcleo de población en la periferia tras dejar atrás el Pabellón de Exposiciones de La Magdalena y Piqueros, sus vecinos denuncian el «abandono» que sufren por parte de las administraciones, en concreto del Ayuntamiento y del Principado. Su principal problema es la inseguridad ante el aumento del volumen de tráfico en los últimos años.

«En esta zona vive un buen número de vecinos y es uno de los lugares de ocio y disfrute de estos avilesinos, que salen a caminar o van a los merenderos y restaurantes que hay cerca de Castañeda», relata a este periódico Rosa Villaverde. El problema surge porque este lugar, «antiguamente tranquilo», lleva muchos años que ha dejado de serlo. Las causas son para los vecinos «no solo el elevado volumen de tráfico, sino el exceso de velocidad con el que circulan los coches por la carretera en ambos sentidos, poniendo en peligro la vida de las personas que caminan por ella, ya que no disponen de aceras para hacerlo».

Los vecinos denuncian un agravio comparativo con otras zonas próximas, «ya que, incomprensiblemente, desde La Magdalena a Fuente Santos y al pabellón de Ganado, espacio por el que se circula en un solo sentido, existe acera y varios reductores de velocidad, viéndose los vehículos obligados a respetarlos. Sin embargo, a partir de Fuente Santos en dirección a Castañeda y Villa, no existe ningún reductor de velocidad y ninguna acera».

La llegada del verano y la falta de desbroce de cunetas ha agravado esta situación en Castañeda, lugar frecuente de paso camino de los numerosos merenderos que hay en Avilés y Corvera, además del enlace con la autovía del Cantábrico en La Tabla. «Las veredas no han sido segadas por la Administración y los bardiales ocupan tanto espacio que reducen en gran medida la visibilidad, tanto de los peatones como de los vehículos, y aún más en el poco espacio que tienen las personas para poder caminar», puntualiza Villaverde.

Según la denuncia vecinal, esta situación de inseguridad en el entorno de las viviendas de Castañeda «repercute negativamente en la calidad de vida, especialmente de las personas mayores, que ni tan siquiera se atreven a caminar por la carretera porque sienten miedo de ser atropelladas. Hay que tener en cuenta, además, el elevado número de accidentes de vehículos que se registran en tan corto recorrido, ya que son muchos los que no respetan la velocidad a la que se debe circular por un núcleo de población». A pesar de que son visibles las señales de limitación a 50 kilómetros por hora, muchos vehículos incumplen la prohibición, con el consiguiente peligro para los vecinos que caminan por el arcén.

Sin respuesta a sus quejas

Ante la gravedad de los hechos que denuncian, los vecinos quieren denunciar «el abandono que sufrimos tanto por el Ayuntamiento de Avilés como por parte del Gobierno del Principado de Asturias, responsables de esta lamentable situación». Según explica esta vecina, los residentes en Castañeda sienten que sus derechos «están mermados como ciudadanos, por lo que exigimos que tomen las medidas oportunas que den una solución a esta problemática».

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