«Cayó de espalda, me tiré al agua y cuando llegué no tenía signos de vida»

Marcos del Blanco, durante una jornada de pesca. / LVA
Marcos del Blanco, durante una jornada de pesca. / LVA

«No pude hacer nada», lamenta Luis H. H., yerno de Marcos del Blanco, el avilesino fallecido anteayer al caer al mar cuando pescaba en Lugo

J. F. GALÁN AVILÉS.

«Cayó de espaldas. No sé si resbaló o si le dio algo, la autopsia lo determinará. Si gritó, no lo oímos. Cuando llegué a él estaba flotando boca abajo y no tenía signos de vida. No pude hacer nada más que aguantarlo hasta que llegó la lancha». Luis H. H. narró ayer a este periódico el accidente que anteayer se cobró la vida de su suegro, Marcos del Blanco, copropietario de la chapistería Peña Corada, cuando ambos pescaban junto con un amigo en un acantilado de Xove, en Lugo. Tenía 61 años. La autoridad judicial autorizó el traslado del cadáver a última hora de la mañana de ayer y la capilla ardiente quedó instalada a media tarde en el Tanatorio Avilés.

Luis continúa su relato. Del Blanco «tenía cogido un xargo y una ola le puso pingando. Le dijimos que subiera, y empezó a subir. Entonces yo me aleje un poco para comer algo y de repente 'Pericacho' -el compañero- empezó a dar voces. Cuando vi lo que pasaba me quité algo de ropa y me lancé al agua, pero no pude hacer nada», lamentaba una y otra vez. Mientras, 'Pericacho', vecino de Las Vegas, daba la voz de alarma.

Salvamento Marítimo y el Centro Integrado de Atención a Emergencias de Galicia movilizaron un helicóptero, una embarcación y unidades terrestres, si bien su intervención no fue necesaria. Luis fue rescatado por una lancha pesquera que faenaba en la zona, la 'Ana Belén', que también recogió el cuerpo de Marcos. «No sé cuanto tardó, para mi fue toda una eternidad. Nos subieron a bordo y nos llevaron a Celeiro». Una vez en puerto los sanitarios no pudieron más que certificar el fallecimiento y atender a Luis H. H., con leves síntomas de hipotermia que aconsejaron su traslado al un centro sanitario, el Hospital da Costa de Burela.

El velatorio quedó ayer instalado en el tanatorio después de que el juez autorizase el traslado

Del Blanco se había jubilado hace ocho meses de ArcelorMittal y desde entonces se había volcado con su gran pasión, la pesca. «Llevaba toda la vida, y ahora que tenía tiempo iba a Galicia con mucha frecuencia. Nunca le había pasado nada», manifestó uno de sus hermanos, Florencio, también copropietario de Chapistería Peña Corada, un negocio familiar sito en la calle La Marcha del Hierro abierto hace veinticinco años.

El fatal accidente se produjo en un paraje conocido como Punta Mansa, a medio camino entre Burela y Celeiro, una ladera rocosa que desciende suavemente hacia el mar, con una caída final «de no más de dos o tres metros», precisó Luis H. H.. El accidente causó consternación entre los pescadores deportivos de la comarca avilesina, algunos de los cuales viajan con relativa frecuencia a esa parte del litoral lucense en busca de xargos, y entre los clientes de la chapistería Peña Corada.

Marcos del Blanco deja viuda, María del Valle González, y dos hijos, María Cristina y Marcos. El funeral se celebrara a las cuatro de la tarde de hoy sábado en la iglesia parroquial del Sagrado Corazón de Jesús de Villalegre.

El pasado mes de octubre otro asturiano, el hostelero gijonés Luciano 'Chano' Castañón, de 62 años, perdía la vida mientras pescaba en la costa lucense. Desapareció en la playa de As Illas, a unos 45 kilómetros al este de Xove, y su cadáver fue hallado al día siguiente en una cala cercana.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos