El cementerio engancha a los vivos

Los visitantes, rodeados por los hipogeos monumentales, ante el ángel premiado en 2015 como mejor escultura de un cementerio. / MARIETA
Los visitantes, rodeados por los hipogeos monumentales, ante el ángel premiado en 2015 como mejor escultura de un cementerio. / MARIETA

Las visitas guiadas al camposanto de La Carriona atraen a interesados de toda España

M. PICHEL AVILÉS.

El cementerio de La Carriona se ha convertido en un referente artístico y cultural en España. Forma parte de la Asociación Europea de Cementerios Significativos (ASCE) y su singularidad le ha permitido conseguir galardones como el de la mejor escultura de un camposanto en el 2015, la del ángel en el panteón de los marqueses de San Juan de Nieva. Esta relevancia se transmite a su capacidad para atraer interesados, que se enganchan al conjunto monumental nacido en las postrimerías del siglo XIX. Las visitas guiadas que tienen lugar todos los lunes (11.30 horas, previa inscripción en el Museo de la Historia Urbana o en los teléfonos 985 565 512 y 985 541 939) se han convertido en todo un éxito, y ayer fueron treinta los visitantes que se sintieron atraídos por su singularidad y recogimiento, la mitad de ellos, de fuera de Asturias. Una constante desde que empezaron en julio.

De Madrid, La Rioja y Navarra, y de Gijón, Cudillero y Avilés. Y de todas las edades, ese era el perfil y procedencia de los visitantes que atendieron ayer durante hora y media a las explicaciones de Laura Pérez, guía del recinto, a través de las monumentales tumbas que no solo jalonan la avenida principal desde la entrada hasta la capilla neorrománica, sino que aparecen por cualquier rincón. Una elaborada simbología relacionada con la muerte se esconde por todos los lugares y que incluso recibe a los visitantes en la propia entrada, con ángeles, relojes de arena alados, coronas de amapolas, serpientes...

Las visitas parten del Centro de Interpretación que ocupa, junto al aparcamiento, las antiguas casas del capellán y el conserje. Allí se recibe un apunte histórico de la creación del cementerio, a finales del siglo XIX, siguiendo criterios higienistas, en un esquema de 'tipo mediterráneo' y muy jerarquizado en su patrón de tumbas, fruto de una época de transformaciones en Avilés, cuando fluía el capital de los retornados de América, sobre todo de Cuba. Y esas acaudaladas familias proyectaron su posición en los panteones, obras de reconocidos arquitectos, como Manuel del Busto, Cipriano Folgueras o Ricardo Marcos Bausá, colaborador de Arturo Soria en el proyecto de Ciudad Lineal de Madrid, y arquitecto municipal de Avilés que diseñó el camposanto.

Los visitantes no dejaban de hacer fotos, mientras se detenían a escuchar curiosidades sobre la 'androginia' de las representaciones de los ángeles, a ver los hipogeos de diferentes estilos, desde el neogótico, al neobarroco, o el racionalismo y sencillez de los más modernos. Llamaron la atención los de Pedregal y Zaldúa, los del Marqués de Teverga, o la tumba de Palacio Valdés, con la escultura del personaje de Demetria de 'La arboleda perdida', cuya modelo, hoy nonagenaria, aún sigue viva. Como dijo Almudena Pérez, de Logroño, «es una visita muy interesante y recomendable».

Estas visitas (todos los lunes a las 11.30 horas) optan al premio de 'mejor actividad de puertas abiertas' en la revista Adiós Cultural. En las votaciones, que llegó a liderar, La Carriona va en la segunda posición.

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