El centro de interpretación del puerto y el Cañón de Avilés abrirá en verano

Las cerchas de madera se podrán ver para mantener la imagen histórica del edificio y las puertas laterales se convertirán en ventanales a la ría. / MARIETA
Las cerchas de madera se podrán ver para mantener la imagen histórica del edificio y las puertas laterales se convertirán en ventanales a la ría. / MARIETA

Las obras se centran en la estructura del edificio y ya ha comenzado el diseño del contenido museístico

YOLANDA DE LUIS AVILÉS.

Las naves que ocupaban los antiguos astilleros de ribera de Ojeda y Aniceto, en San Juan, ha perdido ya todos los elementos que hacían que prácticamente estuviesen declaradas en ruina y empiezan a reconstruirse para que el próximo verano entre en funcionamiento el segundo museo de la ciudad. Será un centro de interpretación que estará dedicado a la historia del puerto desde el siglo XII y también tendrá un espacio para descubrir el valor del Cañón de Avilés, una gran brecha submarina frente a las costas avilesinas que contiene un ecosistema que sorprende a los científicos en cada una de las prospecciones que realizan.

La Autoridad Portuaria contrató esta obra en otoño a la empresa Copcisa, con un presupuesto de 283.102 euros, basándose en el proyecto encargado meses antes al arquitecto Rogelio Ruiz. Desde noviembre se ha avanzado en los trabajos y en febrero comenzará a colocarse la nueva cubierta de las naves, para que entre finales de mayo y principios de junio puedan estar finalizadas las obras del edificio.

Mientras, la Autoridad Portuaria ya trabaja con el artista Ramón Isidoro en musealizar la historia del puerto avilesino, que será lo que ocupe la mayor parte del espacio de este nuevo museo de la ciudad, 235 metros cuadrados de los 352 totales. Él fue el encargado de dar forma expositiva a la recopilación histórica de Miguel Calleja para celebrar el centenario de la Autoridad Portuaria, creando 'Portus', que se pudo visitar en el Niemeyer durante varios meses.

Por su parte el Ayuntamiento también prepara el contenido de la zona que se dedicará al Cañón de Avilés, casi setenta metros cuadrados en un espacio prácticamente oscuro en el que los que los visitantes se podrán adentrar en una realidad virtual -a través de pantallas táctiles, hologramas o maquetas interactivas en tres dimensiones- que les permitirá descubrir lo que se esconde en las profundidades marinas frente a las costas avilesinas.

LA VOZ DE AVILÉS ha realizado una visita a las obras junto al arquitecto Rogelio Ruiz y el responsable de infraestructuras de la Autoridad Portuaria, Mario González, cuando se ha ejecutado un tercio del proyecto. Los trabajos se han centrado en estos primeros meses en descubrir el tejado para dejar la estructura de la cubierta histórica libre. Será la que arquitectónicamente predomine en esta sala de exposición de 352 metros cuadrados en la que su suelo será cubierto por la gran alfombra que se pudo ver en la exposición 'Portus' sobre la historia del puerto avilesino.

Sobre las cerchas de madera que forman la cubierta de las naves se colocarán elementos metálicos que garanticen la seguridad del nuevo tejado que se comenzará a colocar en febrero. Para el visitante, entrar en la nave y mirar hacia arriba será como volver a aquel astillero de rivera que se asentaba en San Juan a principios del siglo XX, un regreso histórico que contribuirá al discurso museístico de este nuevo espacio.

Otros elementos que ya se han definido también serán fundamentales en convertir a este centro de interpretación en un referente para descubrir la historia conjunta de Avilés y su ría. El astillero contaba con portones de acceso para materiales en todos sus laterales que ahora se convertirán en ventanales, en una de las caras serán un espacio en el que la ría de Avilés de hoy entre en el centro de interpretación, ya que las vistas a sus muelles son impresionantes. En la otra fachada lo hará el viejo poblado de San Juan, otro aspecto fundamental de la historia del puerto de Avilés y de la unión de las dos márgenes de la ría.

En el proyecto original se había previsto la construcción de alguna nueva ventana, que ha tenido que ser eliminada para garantizar la conservación de los elementos que conformarán la exposición y también para crear el mayor espacio expositivo posible. Lo que sí se ha creado son pequeños huecos en la fachada que serán destinados a la ventilación. Son varios, con lo que se quiere evitar que en un espacio con estas dimensiones y altura se cree en el interior un ruido que perturbe el recorrido del visitante por la puesta en funcionamiento de los aparatos de climatización.

Los ventanales, junto a la puerta principal, tendrán otro elemento singular que recordará el pasado como astillero de la nave convertida en museo. Las puertas que antes cerraban los accesos serán restauradas para tener una nueva utilidad como contraventanas en las fachadas y a la vez harán de cierre hermético cuando el museo no esté abierto al público, con lo que las fachadas tendrán prácticamente su imagen original.

La arquitectura de ribera asturiana tenía otra singularidad a finales del siglo pasado y principios de este que también ha sido recuperada por el arquitecto Rogelio Ruiz para el centro de interpretación del puerto. En la fachada de acceso y en la posterior se colocarán tejas como revestimiento. De hecho, en la principal, la que servirá como acceso a las nuevas instalaciones públicas, ya se han comenzado a colocar. Son las tejas que se retiraron de la cubierta de las naves históricas y que todavía se encontraban en buen estado. Además, se mantendrán los elementos originales de piedra de la puerta principal, otro de las decisiones arquitectónicas que contribuyen a la recuperación de un edificio que, aunque no tenía la máxima protección, tiene un valor histórico por ser un astillero de ribera en los que se construían las embarcaciones de madera, muy vinculado a los puertos y que ahora ya prácticamente desaparecidos de la costa.

De momento la Autoridad Portuaria y el Ayuntamiento trabajan con el objetivo de que a lo largo del verano se pueda abrir las puertas del este centro de interpretación. El presidente del puerto, Santiago Rodríguez Vega, no obstante, asegura que en caso de que no pueda ser así se hará con el comienzo del curso, ya que se espera que los colegios e institutos se encuentren entre los principales visitantes de este nuevo espacio destinado a divulgar la historia de Avilés.

El puerto también ha comenzado a trabajar en solucionar uno de los problemas que pueden surgir con la puesta en marcha de este nuevo espacio público, el estacionamiento de vehículos. La mayor parte de los visitantes llegarán a San Juan en coche y es necesario dotar al poblado de aparcamientos nuevos o crear en las inmediaciones un lugar para el estacionamiento, ya que ahora el aparcamiento en la zona es muy limitado. Rodríguez Vega ya trabaja en ello y espera que la solución llegue también para el verano, cuando se tiene intención de abrir las nuevas instalaciones.

De esta forma culminará un proyecto, que como explica el presidente de la Autoridad Portuaria, nace de la confluencia «de contar con una nave de estas características históricas que queríamos darle un uso para su recuperación y que no queríamos mantener la exposición 'Portus' en nuestros almacenes dado el valor que tiene para conocer el impresionante desarrollo que ha tenido el puerto de Avilés».

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