El CIFP del Deporte estrena un aula de valoración y entrenamiento funcional

En la pantalla del ordenador se comprueba la potencia del deportista con las nuevas máquinas y software. /  MARIETA
En la pantalla del ordenador se comprueba la potencia del deportista con las nuevas máquinas y software. / MARIETA

Con dos máquinas de trabajo inercial como la polea cónica y el kBox y software de valoración de la resistencia pretenden adelantarse a la demanda del mercado laboral

C. DEL RÍO AVILÉS.

El Centro Integrado de Formación Profesional (CIFP) estrena una sala polivalente con material deportivo de última generación y un software de valoración de la resistencia en un intento de adelantarse a las futuras demandas del mercado laboral. En plena transición de los entrenamientos clásicos a otros más funcionales, se espera que los centros deportivos y gimnasio incorporen entre sus tradicionales máquinas de dominadas, sentadillas y femorales, equipamiento de trabajo inercial como la polea cónica y el kBox que ya tienen en el CIFP.

Aunque, en principio, son máquinas de entrenamiento físico, en el centro las utilizan tanto para este propósito como para medir la fuerza y la velocidad del deportista. «Tienen aplicaciones en el mundo del rendimiento, pero también en términos de salud», explica el profesor Ramón Moré, que advierte de que «nos tendremos que acostumbrar a los ejercicios gravitacionales en vez de a los típicos 'press banca' o 'curl de bíceps'». A estos dos aparatos se suma una plataforma para medir la velocidad y la potencia en el salto.

Esta última máquina es únicamente de valoración, el campo en el que también están formando a sus alumnos. Para ello se valen del SmartCoach Encoder, un software o programa informático que genera programas de entrenamiento y es capaz de medir parámetros de velocidad y potencia durante la ejecución de cualquier ejercicio. «En vez de colocar las típicas fotocélulas para medir gestos motrices, estamos controlando el esfuerzo de un deportista durante la ejecución normal de un ejercicio. Estas máquinas están un poco pensadas sobre los movimientos propios del entrenamiento funcional que se está imponiendo», señala Moré.

Inversión

La sala ha supuesto una notable inversión y ha venido de la mano de los certificados de profesionalidad que imparte el centro «Un día nos sentamos a pensar qué podíamos incorporar en el centro porque desde Formación Profesional se nos había pedido un proyecto innovador», explica Estefanía Sanz, directora del centro. Se dieron cuenta que una sala de estas características encajaba tanto en las enseñanzas de TAFAD como en la formación para el empleo y se apostó por ella. «Es cierto que podríamos haber metido material más básico, pero creemos que tenemos que formar bien a nuestros alumnos de cara al mercado laboral», añade. Porque ni ella ni Ramón Moré tienen ninguna duda acerca de que, gracias a esta sala, «los alumnos se adelantan a lo que encontrarán en los centros deportivos en los que trabajen».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos